Cómo saber qué productos de ahorro son para ti

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Para alcanzar la libertad financiar hay una cosa que necesitas hacer: conseguir rentabilidad por tus ahorros, que tu dinero trabaje para ti. Sólo así podrás aprovechar el poder del interés compuesto y hacer crecer el dinero que preahorras cada mes.

Enfocarse en productos de corto plazo como depósitos y cuentas corrientes puede ser un problema para conseguir la libertad financiera porque el dinero que preahorras crecerá demasiado lento.

Como explicamos en el post sobre los tres bloques de la planificación financiera la clave está en buscar un equilibrio. Para ayudarte a sacar partido a tus ahorros, nada como contar con la ayuda de un experto que te acompañe en este camino. Es importante que conozcas los productos de ahorro e inversión que tienes a tu alcance, para que cuando hables con este experto puedas entender qué te propone y por qué.

¿Quieres obtener una alta rentabilidad por tus ahorros? Aquí te enseñamos cómo.

Hay dos puntos muy importantes que todos los ahorradores deben conocer de los productos que usan. El primero y más evidente es conocer su funcionamiento, los pros y los contras del instrumento financiero elegido. El segundo, conocer el plazo de funcionamiento óptimo de cada uno de ellos.

Por eso, vamos a explicarlos de forma temporal, los que resultan más efectivos para plazos más cortos primero, y los que resultan más efectivos para plazos mayores, después. De esta manera, empezaremos por los depósitos, y seguiremos por los fondos de inversión, unit linked, PIAs y PPAs para terminar con los planes de pensiones.

Depósitos Bancarios

Los depósitos bancarios son la primera opción para todos los ahorradores. Y lo son por dos motivos: Son el producto más sencillo y el más accesible del mercado. Un depósito bancario es un dinero que cedemos al banco durante un tiempo determinado (por lo general doce meses) y por el que recibimos una rentabilidad acordada previamente. Son tremendamente accesibles porque todas las entidades financieras disponen de este producto, y sencillos porque en el contrato se establece el tiempo que vamos a prestar el capital y el interés que vamos a recibir por él.

Los depósitos bancarios están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos del Banco de España. Esto significa si el banco o caja que guarda nuestro dinero quebrase, no perderíamos nada, pues nos lo devolvería el Estado. Por eso, son el producto más seguro para los ahorradores. No sólo se conoce la rentabilidad por anticipado, sino que el capital está totalmente a salvo: Ni existe riesgo en la inversión, ni existe riesgo en la entidad gestora.

Por el contrario, los depósitos están ligados a la actividad económica de un país. Esto implica que si la economía no funciona, los tipos de interés que se pagan son más bajos. Además, los rendimientos obtenidos por un depósito tienen retención fiscal y, como cualquier producto financiero, también soportan unas comisiones que abona el ahorrador. De esta manera, un depósito puede -en términos reales- perder dinero. Si la rentabilidad que abona es escasa y, además, se reduce por la retención fiscal y el pago de las comisiones bancarias, los depósitos pueden convertirse en un mal negocio.

Por otro lado, el contrato del depósito obliga a prestar el dinero a la entidad durante un plazo determinado, por lo que si el ahorrador precisa de su dinero antes de que el periodo llegue a su fin, tendrá que pagar una penalización para rescatar todo o –incluso- una parte del capital depositado.

La principal conclusión que debemos sacar de todo esta información anterior, es que los depósitos bancarios típicamente no deben ser un parte importante de la cartera. Su eficiencia se consigue en plazos cortos y su rentabilidad es muy baja, por lo que el peso de la planificación recaerá mayoritariamente en otros productos.

Aquí puedes ampliar información al respecto

Fondos de Inversión

Los siguientes productos que conviene conocer son los fondos de inversión. Su periodo de eficiencia es de tres a cinco años, y su principal baza para los ahorradores son sus ventajas fiscales. Un dinero invertido en un fondo de inversión no paga impuestos hasta que no se recupera el capital con los beneficios. Si lo que se hace es traspasar el capital total de un fondo a otro, no se pagan impuestos, lo que permite que éste crezca indefinidamente.

Otras ventajas de los fondos de inversión son su liquidez, en el sentido de que el dinero puede recuperarse sin penalización en cualquier momento, y su diversificación. Un solo fondo de inversión puede tener parte del patrimonio en distintos mercados (deuda y bolsa) países, sectores, activos (materias primas, acciones, bonos, divisas…) etc.

También son interesantes por la supervisión que realiza sobre todos ellos la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y la seguridad, pues el ahorrador o partícipe es el propietario en todo momento de sus participaciones (inversiones) por lo que no se vería afectado en caso de que la gestora o el depositario quebrasen.

Por último, los fondos de inversión ofrecen una extensa gama de productos, lo que permite que el ahorrador encuentre el fondo que mejor se adapte a su perfil, preferencias y horizontes temporales de inversión.

Y este es, precisamente, el principal inconveniente de los fondos de inversión: no es nada fácil encontrar el mejor producto para cada ahorrador y momento. Por eso es tan importante tener un buen experto al lado que te ayude a escoger los ideales para tu perfil.

Aquí puedes ampliar información al respecto

PIAS

Si seguimos explicando los productos financieros por orden cronológico en cuanto a su plazo de inversión, los siguientes de la lista serían los PIAs o Planes Individuales de Ahorro Sistemático. Por la forma en la que se han comercializado, los PIAs no son tanto un producto de inversión como de ahorro, pues su objetivo es ayudar a conseguir un ahorro a largo plazo, aunque todo depende de cómo lo configure la entidad financiera. Y es que una de las ventajas de los PIAs es su flexibilidad.

Para entenderlo mejor, un PIAS invierte en diferentes activos para lograr la rentabilidad que promete. Si estos activos son, por ejemplo, de renta variable, el beneficio será mayor, pero también el riesgo. Típicamente un PIAS garantizado invertirá en bonos que ofrecen un rendimiento seguro que conocen de antemano, mientras que uno más dinámico apostará por renta variable, asumiendo más riesgo pero logrando más beneficio.

Históricamente el sistema asegurador ha enfocado este producto en el ahorro, si bien hay empresas especializadas que han convertido los PIAS en verdaderos instrumentos de inversión, con rentabilidades ciertamente interesantes, y con todas las garantías de un producto de ahorro. Es decir, juntando las partes positivas de ambos mundos.

Los PIAs son fáciles de contratar en cualquier entidad financiera y su funcionamiento es muy sencillo. Cuando preahorrasel banco o caja guardaba una parte de sus ingresos mensuales en otra cuenta, ¿verdad? Pues ahora, con un PIAS, es lo mismo: Se trata de seguros de ahorro a prima periódica o única, que garantizan al vencimiento un capital. La entidad financiera retira una cantidad fija de su cuenta mensualmente y la dedica al ahorro. Como es un seguro, la gestión del ahorro queda en manos de la aseguradora, que tendrá que pactar con el usuario cómo quiere que se le invierta el capital.

Este es una de las características menos atractivas del PIAS, que la decisión de qué hacer con el dinero recae en el ahorrador. La ventaja de esto es que si el cliente tiene cierta cultura financiera podrá elegir un PIAS compuesto de fondos de inversión, como ofrecen algunas empresas especializadas, en lugar de ir a buscar una garantía por debajo del IPC. Típicamente esto no ocurrirá con los PIAS de las aseguradoras, donde primará el ahorro frente a la rentabilidad.

Además, los PIAS tienen un límite máximo de aportación de 8.000 euros anuales, lo que puede ser una desventaja. Del mismo modo, las primas totales aportadas no podrán superar los 240.000 euros. Todo esto se debe la compensación fiscal que puede obtener el tomador en caso de rescate en forma de renta. Es una forma de evitar que las grandes fortunas se aprovechen del sistema.

Desde un punto de vista fiscal, si el capital ahorrado se retira antes de los 10 años desde la primera aportación, no tiene ventajas. A partir de esos diez años y según la edad en la que se realice el rescate, la renta tendrá un tratamiento ventajoso. Es un producto que ofrece su mayor eficiencia en un plazo de diez años. Básicamente, ofrece su mayor eficiencia si se rescata el dinero tras la jubilación, que es el motivo por el que se le confunde con otros productos diseñados específicamente para la jubilación.

Si lo retira a vencimiento como una renta vitalicia, no tendrá que tributar por las plusvalías generadas, transformándose la totalidad del capital en una renta vitalicia. Pero, ¿qué es una renta vitalicia? De la misma manera que el ahorro se ha realizado poco a poco, con aportaciones mensuales fijas, la desinversión se realiza con rentas mensuales fijas, que son lo que se conoce como rentas vitalicias.

Aquí puedes ampliar información al respecto

PPAs

Otro producto que debemos conocer es el PPA o Plan de Previsión Asegurado, un primo del plan de pensiones que veremos más tarde, creado por las compañías aseguradoras. Por lógica, ya estamos hablando de un producto de ahorro a muy largo plazo y que no ofrecerá su mayor eficiencia hasta que alcancemos la jubilación. Su peso en la cartera suele ser creciente a medida que se acerca la fecha de la retirada, del mismo modo que su estrategia se va haciendo más defensiva conforme avanza el tiempo.

La única diferencia real entre un PPA y un plan de pensiones tradicional es que los PPA son un seguro y los planes, un producto de inversión. Los primeros tienen la garantía de la aseguradora (y también el riesgo de ésta) mientras que los planes dependen de los activos en los que inviertan, lo que les dota de incertidumbre en su comportamiento pero más diversificación en la inversión.

En tratamiento fiscal, causas de liquidez y aportaciones, funciona exactamente igual que los Planes de Pensiones. Para las ventajas y desventajas, también: se pueden traspasar (cambiarlos de unos a otros), no pueden ser objeto de embargo, y son ilíquidos, ya que no puede disponer de ellos hasta que ocurran la jubilación o los supuestos excepcionales.

En términos generales, un PPA típicamente no supondrá un porcentaje elevado en la cartera. Su espacio lo comparte con los planes de pensiones y, salvo casos concretos, suelen ser estos últimos los que formen parte del porfolio.

Aquí puedes ampliar información al respecto

Unit linked

El Unit Linked es un seguro de vida-ahorro, en el que las aportaciones realizadas al mismo se invertirán en una cesta de fondos de inversión, contando con las mismas ventajas de liquidez y diferimiento fiscal que los fondos de inversión.

Una de las ventajas de los Unit Linked son la libertad en la elección de las distintas estrategias de riesgo más adecuadas al perfil y circunstancias personales del ahorrador. Y es que el Unit Linked invierte en cestas de fondos dependiendo del perfil de riesgo del ahorrador o en función de lo que éste elija, pudiendo variar cuantas veces quiera de estrategia a lo largo de la vida del Unit Linked sin penalización fiscal por lo que es un producto muy flexible, ajustándose a cualquier perfil ahorrador-inversor.

El pago del impuesto sólo se hará al retirar el dinero y en el caso de rescatarse como renta vitalicia tiene bonificaciones fiscales. Permite aportaciones periódicas por lo que otra de sus ventajas es que para pequeñas cantidades de dinero se logra una gran diversificación en los diferentes fondos de inversión que componen la cesta del Unit Linked, lo que sería mucho más complicado si el ahorro se invirtiera directamente en fondos de inversión.

Por tanto son una herramienta perfecta para el ahorro sistemático mensual. Otro aspecto relevante a tener en cuenta de los unit linked, es que no forman parte de la herencia y no se hace público al fallecimiento, como el testamento, ya que en el Registro de Contratos de Seguros en España solo se puede consultar el fallecimiento del asegurado, y no contiene ni importes ni beneficiarios, solo reflejando los datos correspondientes a la compañía de seguros, que, a su vez, no comunica cifras o beneficiarios proporcionando esta información solo al beneficiario.

Aquí puedes ampliar información

Planes de Pensiones

El principal motivo por el que los ahorradores suelen contratar un plan de pensiones es para asegurarse un complemento para la pensión pública de jubilación. Se trata de un producto muy seguro y transparente, gestionado por entidades especializadas y sujeto a la supervisión pública, que además presenta importantes ventajas fiscales.

Más en concreto, la supervisión de los fondos de pensiones y de sus entidades gestoras corresponde a la Dirección General de Seguros y Planes de Pensiones (DGSFP), dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda.

Los planes de pensiones le permiten elegir el tipo de inversión, pudiendo cambiar de uno a otro como ocurría con los fondos de inversión, que inviertan en los distintos mercados de renta fija o variable, en función de las circunstancias económicas, de su perfil inversor y su proximidad a la jubilación, por lo que resultan una herramienta tremendamente flexible para poder planificar el ahorro a muy largo plazo.

La ventaja de los planes o fondos de pensiones es que, a vencimiento, el ahorrador puede percibir los beneficios obtenidos en forma de capital, como renta, o de manera mixta, y de acuerdo con lo establecido en las especificaciones del propio plan.

Otra ventaja que ofrecen los planes de pensiones es que la ley permite rescatar el dinero invertido, además del supuesto de jubilación, por motivos de invalidez, fallecimiento, dependencia severa o gran dependencia del partícipe así como supuestos extraordinarios de liquidez, como son la enfermedad grave o el desempleo. También, ofrecen la posibilidad de que en caso de fallecimiento del titular antes de jubilarse, el capital lo percibirán los beneficiarios designados por el partícipe.

Y, como decíamos antes para los PPAs, la principal desventaja de los planes de pensiones es que son ilíquidos hasta vencimiento salvo que se cumpla alguno de los supuestos anteriores.

Aquí puedes ver las 7 cosas que nadie te cuenta sobre los planes de pensiones

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One Comment on “Cómo saber qué productos de ahorro son para ti”

  1. Hola!!

    Muy interesantes los diferentes productos financieros.

    Sólo destacar que estos productos son para ahorradores puros. Salvo los fondos de inversión. Los productos mencionados son para ahorradores que no quieren ningún riesgo.

    En cambio si lo que desean es invertir, estos productos no son los adecuados.

    Salu2

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