¿Dónde invertir el dinero de forma segura? ¿Cuáles son las inversiones más seguras? Estas son dos de las preguntas más repetidas por los ahorradores y es normal.

Seguridad y rentabilidad son dos criterios claves a la hora de invertir. Además, son términos muy relacionados. ¿Quieres saber cómo? De forma muy resumida, a mayor riesgo, mayor debe ser el beneficio potencial.

Para que lo entiendas mejor, imagina que tienes la posibilidad de doblar tus ahorros. Seguro que estarías dispuesto a arriesgar un porcentaje de tu dinero más grande que si sólo fueses a ganar un 50% de ese mismo capital o un 10%. Esta es la relación básica entre riesgo y rentabilidad. Son proporcionales.

Por eso mismo, las inversores más seguras tienden a ofrecer menores beneficios que las que implican algo más de riesgo.

Cómo definir el riesgo de una inversión

¿Cuáles son los productos de inversión más seguros? La respuesta depende de dos factores.

El primero es subjetivo y depende de lo que tú entiendas por fiable, estable o seguro. Habrá quienes busquen un productos 100% garantizados y otros que no necesiten llegar hasta ese punto.

El segundo es más importante y tiene con cómo definimos el riesgo de una inversión. Hay tres elementos clave para determinar la seguridad de una inversión: rentabilidad, riesgo y liquidez.

La relación entre seguridad y rentabilidad ya la conoces. Más seguridad implica renunciar a parte de los beneficios.

📉 ¿Cómo medir el riesgo en una inversión? La forma más habitual de hacerlo es a través de la volatilidad, que mide la fluctuación de precios: cuánto puede subir o bajar el valor de un activo en el corto plazo.

La tercera variable es la liquidez, que determina lo rápido que puedes recuperar tu dinero en caso de necesitarlo (o de que caigan los mercados).

Para que lo entiendas mejor, piensa en la inversión inmobiliaria. Si compras una casa como inversión y quieres vender porque el mercado cae, no podrás hacerlo al instante. De hecho, lo más normal es que tardes varios meses en hacerlo. Esta es una de las cosas que debes saber sobre la inversión inmobiliaria y las inversiones seguras.

O si prefieres un ejemplo más cercano, en un una acción frente a un fondo de inversión tradicional. Ambos son productos muy líquidos, pero la acción la puedes vender en el momento, al instante. Con un fondo de inversión tendrás que esperar al final del día. La acción es más líquida, pero eso no quiere decir que sea más segura.

3 claves para invertir de forma más segura

¿Hay inversiones sin riesgo? La respuesta es clara: No. Las inversiones 100% seguras no existen. Cada vez que inviertes estás asumiendo algún tipo de riesgo, por pequeño que sea.

A partir de ahí, lo que sí existen estrategias más seguras que otras y productos financieros más fiables que otros. Estas son tres recomendaciones para invertir de manera más segura o, si lo prefieres, de restar incertidumbre a tus inversiones.

  • Invierte a largo plazo. El tiempo es tu gran aliado como inversor y sirve para reducir el riesgo de las inversiones. Una de las estrategias para invertir de forma segura es hacerlo a largo plazo. Nadie sabe lo que hará el mercado mañana, pero sí que sabemos que la tendencia de la bolsa es positiva en el largo plazo.

⚠️ Esta es una de las 6 cosas que no te cuenta de la inversión en bolsa.

  • Diversifica, no pongas todos los huevos en la misma cesta. Combinar productos de inversión con diferentes perfiles ayudará a que tu cartera de inversión sea más segura. La forma más fácil de hacerlo es con la herramienta de los tres bloques de la planificación financiera.
  • Mantén siempre un colchón para imprevistos sin invertir. ¿Has escuchado el dicho de que sólo debes invertir el dinero que estés dispuestos a perder? La traducción es que debes mantener un dinero fuera del mercado, sin invertir. Puede ser ese colchón para imprevistos o un poco más si quieres seguridad adicional para tus finanzas.

💰 Mira aquí cuántos ahorros necesitas para empezar a invertir.

Inversiones seguras: qué opciones hay

Cada producto de inversión tiene sus propias características que hacen que sea más o menos seguro invertir en ellos.

Para invertir de forma segura puedes combinar productos con diferentes marcos temporales y también distinta liquidez.

Del listado de productos de ahorro garantizados y seguros hemos eliminado las cuentas de ahorro. El motivo es que no se pueden considerar un producto de inversión porque no sirven para ahorrar a largo plazo.

Sin esas cuentas, la selección de productos de inversión más seguros es la siguiente:

Depósitos

Baja rentabilidad y mucha seguridad. Los depósitos están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) hasta 100.000 euros por entidad y ahorrador. Eso sí, a cambio su rentabilidad no se acercará al 1% anual.

Con ellos como tu principal inversión, difícilmente conseguirás la libertad financiera por su escasa rentabilidad y porque no aprovechan el interés compuesto.

Deuda pública y privada

La deuda pública siempre tiende a ser más segura, aunque sólo sea por el hecho de que hay un estado que avala su emisión.

En una emisión de deuda el emisor se compromete a pagar un cupón de forma anual al ahorrador durante el periodo pactado. Es como un depósito bancario, sólo que a varios años y con pagos anuales.

Desde ese punto de vista, sabes cuánto vas a ganar salvo quiebra del Estado o la empresa. Por eso se considera que la deuda pública es una inversión segura.

Lo que ocurre es que esas emisiones se pueden vender en el mercado secundario. Por eso el valor de los fondos de inversión de renta fija puede caer.

👉 Imagina una Letra del Tesoro que te da un 2% anual, mientras que las nuevas emisiones son al 4%. Esa Letra del Tesoro que tienes valdrá menos porque las nuevas son más rentables.

Por fortuna, eso no afectará a tu cupón. Tú seguirás cobrando ese 2% todos los años (lo que pierdes ahí es el coste de oportunidad una inversión bastante segura.

Planes de pensiones garantizados

La opción segura para la jubilación, ya que garantizan que recuperarás lo invertido con un pequeño rendimiento, como ocurre con los fondos de inversión.

Eso sí, nunca deberías contratar un plan de pensiones, del tipo que sea, sin antes leer esto.

PIAS o Plan Individual de Ahorro Sistemático

Un PIAS se puede configurar como un producto de ahorro garantizado para ahorrar de forma sistemática.

Históricamente estaban pensados para ahorradores conservadores y como un producto seguro. Sin embargo, la nueva generación de PIAS llegan también a perfiles de riesgo moderado y equilibrado. Es decir, son productos seguros, pero que también pueden servir para invertir a largo plazo.

Cuentan con ventajas fiscales en caso de conservar la inversión durante cinco años y recuperar el dinero como una renta vitalicia.

Cuenta Ahorro 5

También tiene un hermano en forma de seguro, el SIALP. Los dos son productos de ahorro muy conservadores y sin apenas riesgo que surgieron por un cambio fiscal en 2015.

Este producto ofrece muy poca rentabilidad a cambio de garantizar un 85% de la inversión y estar exento del pago de impuestos si se conserva durante 5 años.

Fondos monetarios

Se trata de fondos de inversión que invierten en dinero y emisiones de renta fija a muy corto plazo. Esto hace que sean más seguros, pero también menos rentables.

Tienen algo de riesgo, pero están pensados para un perfil inversor muy conservador. Su volatilidad es baja porque buscan mantener la inversión en lugar de obtener beneficio.

Fondos de inversión garantizados

🏠 ¿Y la inversión inmobiliaria? Seguro que has escuchado que es una inversión segura y rentable para hacer crecer tu patrimonio, pero lo cierto es que también tiene sus riesgos, empezando por la liquidez que ya hemos mencionado. Aquí puedes ver el resto.

Todos estos productos se pueden catalogar de inversiones seguras. El problema es que con ellos nunca podrás obtener una alta rentabilidad que te permita conseguir la libertad financiera. 

La clave de las inversiones seguras pasa por una buena diversificación por tipo de productos, dando también cabida a inversiones algo más atrevidas. Un ejemplo típico de cartera de inversión de riesgo moderado sería el siguiente:

  • 10% en Renta variable.
  • 20% Gestión Dinámica y mixtos flexibles.
  • 30% Renta fija y retorno absoluto
  • 40% Mercado monetario y renta fija a corto plazo.

Un asesor financiero te puede ayudar a crear estas carteras y gestionar tus ahorros de forma segura para lograr tus objetivos.