Como llevar una vida minimalista

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Como llevar una vida minimalista

Espacios diáfanos y abiertos, con los muebles justos y sin apenas accesorios ni elementos decorativos. ¿Te suena? El minimalismo está de moda y no sólo en el ámbito de la decoración. Cada vez son más las personas que se apuntan a un estilo de vida minimalista. ¿Quieres saber si es para ti?

Qué es el minimalismo

Después del ejemplo anterior es fácil que pienses que el minimalismo es renunciar a todo, vivir con lo justo e incluso convertirte en una suerte de ermitaño. Nada más lejos de la realidad.  Tener una actitud minimalista es algo más que vivir sólo con lo que necesitas. De hecho, una mejor definición de minimalismo sería vivir con lo que realmente te importa, usas y necesitas.

El propio término “minimalista” ya ofrece muchas pistas sobre lo que es tener una actitud minimalista: limitar el número de cosas que tienes. Acumular cosas no sirve de nada más que para ocupar espacio y quitarte tiempo y libertad. Es fácil que nunca te hayas parado a pensarlo pero tener una casa llena de cosas hará que pierdas mucho tiempo limpiando, ordenando y manteniendo esas cosas, además de lo que tardarás en buscarlas cuando las necesites. Antes de que te des cuenta puedes terminar como Diderot, esclavo de tus objetos.

El minimalismo es una solución a ese síndrome de Diógenes que todos llevamos dentro en menor o mayor medida. Antes de seguir acumulando párate a pensar, ¿de verdad lo necesito? ¿qué me aporta tener este objeto en casa? Empieza por ahí y es fácil que tus propias respuestas te sorprendan.

Cómo empezar tu vida minimalista

Si te has mudado alguna vez a lo largo de vida, ya sabes por dónde empezar para llevar una vida minimalista. Las mudanzas son u momento que muchas personas aprovecha como punto de inflexión para deshacerse de cosas. El motivo es que cualquier cosa que quieras llevar contigo a la nueva casa va a suponer un esfuerzo. Primero porque hay que trasladarla (más cajas que hacer) y segundo porque hay que buscarle un hueco (más cajas que deshacer y más trabajo para ver dónde la pones).

La solución rápida pasa por deshacerse de lo que no importa, cosas que has ido guardando por inercia pero que no son realmente importantes para ti. Vivir de forma minimalista es muy similar. La principal diferencia es que en lugar de hacerlo una vez cada en varios años deberás hacerlo de forma constante.

Estos son los tres pasos para comenzar una vida minimalista:

  • Párate a pensar qué relación tienes con tus cosas y qué es importante de verdad para ti. Antes de ponerte en acción tómate un momento para reflexionar sobre tus cosas. Piensa en lo que tienes a la vista, pero también en los que está en cajas en el trastero, en los altos de los armarios o en cajones que hace meses que no abres. Piensa en qué pasaría si esas cosas ya no estuviesen ahí y los beneficios concretos que tendrías como, por ejemplo, mucho más espacio.
  • Comienza tu búsqueda del tesoro. Reserva por lo menos un día para ponerte en marcha y darle un cambio a tu vida y a tu casa. Busca y rebusca esas cosas en las que pensaste en el primer paso. Si lo prefieres, puedes hacer este ejercicio por estancias de la casa, aunque es más efectivo aplicado ‘ de golpe’.
  • Deja ir tus cosas y empieza una vida minimalista. Una vez localizadas esas cosas que hace meses que no usas y que sólo te ocupan espacio, déjalas ir. Puedes tirarlas, donarlas o venderlas, tú decides. Lo importante es que no se queden contigo. En este sentido, si piensas en vender, pon una fecha límite porque si no sólo estarás postergando el problema.

En otras palabras, identifica lo que es importante para ti en tu vida y deja ir el resto. Es lo que en finanzas se llama consumo consciente.

9 consejos para llevar una vida minimalista

Dar el primer paso hacia una vida minimalista es lo más sencillo. A fin de cuentas, todos tenemos localizadas cosas de las que nos costaría poco desprendernos o que tenemos claro que no queremos en casa. Lo realmente complicado es ir más allá y mantener un estilo de vida que siga esos patrones.

Estos consejos te ayudarán a abrazar el minimalismo en tu día a día.

Di adiós a lo que no te hace falta con dos simples preguntas

Decidir qué es útil y qué no supone un problema para la mayoría de las personas por el apego emocional o por el sentimiento de que en algún momento dado de la vida podrán usar ese objeto. Hay dos preguntas que te facilitarán la tarea de deshacerte de las cosas, como explican Juamni e Isa, de Masymejor.com, -mira aquí su entrevista-. Son las siguientes:

  • ¿De verdad lo necesito?
  • ¿Hace más de seis meses que no lo uso?

Si la respuesta es negativa, ya tienes un candidato a desaparecer de tu vida.

No te apegues a los objetos, por lo menos no a todos

Las cosas no dejan de ser cosas. Tenemos apego a los objetos por los recuerdos que nos traen y los conservamos por una mezcla entre cariño y miedo a olvidarnos de esa sensación. En otras palabras, no tenemos cariño al objeto, sino al recuerdo.

Los recuerdos no desaparecen por deshacernos del objeto relacionado con él, pero si todavía no estás preparado para separar ambos conceptos, puedes optar por una solución intermedia: hacerle una foto.

Apuesta por el orden en casa

El desorden y el caos son enemigos naturales del minimalismo. El orden te ayudará a llevar una vida minimalista y la forma de hacerlo es más sencilla de lo que piensas. Empieza por simplificar la decoración dentro de casa. Cuantas menos cosas, más fácil será tener todo recogido y en orden.

A partir de ahí practica esta simple regla: cada objeto debe tener un uso y un lugar dentro de la casa. Una vez se usa, vuelve a su lugar.

Di adiós a los duplicados

Este es un consejo de Ana, que fue uno de los pasos concretos que dio para comenzar a ser minimalista. Guardamos todo tipo de repuestos y duplicados ‘por si acaso’. Al final es muy fácil que no las uses. Si puedes regálalas o véndelas.

Aplica la regla de uno entra uno sale

Si eres minimalista con lo que ya tienes, ¿por qué no serlo con lo que consumes? Adoptar el minimalismo te ayudará también a controlar tus compras. La forma más fácil de hacerlo es con una regla que los padres conocen muy bien: “uno entra, uno sale”.

Básicamente consiste en que para poder meter un objeto en casa, otro debe salir. A los niños se les aplica a los juguetes y tú puedes utilizarlo para la ropa, por ejemplo, o para los aparatos tecnológicos.

En realidad, esta regla es sólo un truco. Lo importante es que seas más cuidados con tus compras para no tener que estar constantemente tirando cosas ni volver a llenar ese espacio que tanto te ha costado vaciar.

Simplifica la tecnología

Los móviles de hoy en día pueden hacer de todo. Seguramente no necesites un mp3 e incluso una Tablet si tienes un móvil. Aprovecha la tecnología para simplificar tu vida y no al contrario. Recuerda que cuantos más aparatos tengas mayor será el gasto de mantenimiento.

Esto mismo puedes aplicarlo a todos tus archivos digitales.

Evita los espacios de acumulación

Hay cosas que no quieres tirar pero que tampoco quieres tener a la vista. Cuando esto ocurre recurrimos a cajones y armarios. Su misión es la de guardar las cosas y son realmente útiles, siempre que se usen de forma adecuada.

Si quieres guardar algo sólo porque no quieres verlo por casa, quizás sea una señal de que ese objeto no debe estar contigo.

En esta misma línea, ten cuidado con llenar la casa de espacios de acumulación y fíjate en qué lugares dejas las cosas. Para un amigo tener dos sofás para él y su pareja era una buena idea para ver la televisión más cómodos y tener espacio para las visitas hasta que se dieron cuenta que uno de los sofás se había convertido en un acumulador de abrigos, mochilas y todo lo que traían al llegar del trabajo, además de la ropa después de lavar.

Ten claro cuánto vale tu tiempo

Igual que somos adictos a gastar dinero, también lo somos a gastar tiempo. Una parte esencial del minimalismo es reconectar contigo y con tus necesidades, lo que también se aplica a tu tiempo. Tu tiempo es limitado y por eso debes aprender a decir que no y a estructurarlo en torno a lo que realmente importa. El primer paso es saber cuánto vale tu tiempo de verdad.

Un truco que puede ayudarte es el de medir el precio en horas de trabajo. Aquí te explicamos cómo ponerlo en práctica.

Revisa tus necesidades y haz una limpieza anual

Esto es lo que los americanos llaman spring clean, que se puede traducir como limpieza de primavera. Básicamente pasa por una limpieza a fondo del hogar, incluidos los sitios que no sueles limpiar habitualmente.

La primea, con el cambio de armario, es el momento ideal para hacerlo y evaluar de nuevo tus progresos en tu vida minimalista.

Finanzas minimalistas

El minimalismo te puede cambiar la vida y también tu vida financiera. Es lo que podemos llamar minimalismo financiero. Dentro de los 9 trucos para tener una vida minimalista ya hay varios que te van a ayudar a ahorrar, pero es posible ir más allá.

El minimalismo económico pasa por cambiar tu relación con el dinero y la forma en la que lo percibes para poder vivir en la abundancia. Hay dos herramientas concretas que te ayudarán a ser minimalista con tus finanzas y a ahorrar dinero.

Vivir una vida minimalista te alejará del mundo consumista y te permitirá ahorrar más dinero para poder vivir la vida que de verdad quieres y alcanzar la libertad financiera.

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