El pozo de la deuda compuesta

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Cómo funciona la deuda compuesta

El interés compuesto es uno de tus grandes aliados para conseguir la libertad financiera y la deuda uno de tus principales enemigos si no sabes usarla adecuadamente (pocos lo hacen y diferencian entre deuda buena y deuda mala). 

Deuda e interés compuesto son una de cal y otra de arena que, cuando se juntan, no dan un resultado neutro, sino más bien catastrófico. Es lo que mi amigo Gonzalo Ruiz Utrilla, al que le he robado el título del post, ha denominado la deuda compuesta.

¿Qué es la deuda compuesta? El interés compuesto aplicado sobre una deuda. 

Para entenderlo mejor, vamos a refrescar el concepto de interés compuesto, que se puede aplicar tanto a la inversión como a la deuda.

De forma muy resumida, el interés compuesto se define como la el interés que se cobra sobre el capital prestado más los intereses que se han generado. En otras palabras, el efecto de reinvertir los intereses que te ha generado una inversión. Este simple movimiento crea un efecto bola de nieve que hace que tu dinero crezca de forma exponencial con el tiempo.

Imagina que inviertes 100.000 euros a un 8% y sumas 1.000 euros de ahorro mensual. Este sería el resultado al cabo de 30 años.

El efecto del interés compuesto

Como puedes ver, hay un memento en el que la curva se dispara y todo es gracias a ese interés compuesto.

El problema es que, este efecto que al invertir es una bendición, se convierte en una maldición y un castigo cuando se trata de deuda.

Deuda compuesta: así afecta el interés compuesto a las deudas

Ese efecto bola de nieve que acabas de ver sobre tus inversiones también se aplica a las deudas, solo que en este caso a favor del banco. Este interés compuesto en los préstamos es uno de los mayores peligros de las deudas.

Hay muchos ejemplos, desde el coche que cuesta 21.000 euros y por el que terminas pagando casi 30.000 euros, un 50%, hasta la hipoteca.

Ejemplo del interés compuesto en la deuda con un préstamo de coche

De hecho, con una hipoteca a largo plazo puedes terminar pagando el doble por tu casa simplemente por el impacto de los intereses. Las cifras no engañan.

Cuánto pagas por tu casa según el plazo de la hipoteca

Imagina que debes 10.000 euros a un tipo del 10% y no realizas ningún pago de la deuda. Después de un año deberás 11.000 euros, después de dos 12.100 euros y al cano de 5 años 16.105 euros. Ese es el efecto bolsa de nieve de la deuda compuesta. Y aunque te parezca imposible, así es como funciona una hipoteca inversa, por ejemplo.

El ejemplo de la tarjeta revolving

Sin embargo, si hay un ejemplo de la deuda compuesta y lo nociva que puede llegar a ser es el de las tarjetas de crédito en modo revolving.

La razón es que con ellas es muy fácil endeudarse y caer en una espiral de deuda sin darte cuenta. Este tipo de tarjetas de crédito permiten un pago mínimo mensual muy bajo. Así puedes gastar y gastar sin tener que pagar mucho cada mes.

Esta fórmula tiene dos trucos o inconvenientes. El primero es que ese pago mínimo no cubre normalmente el gasto que se realiza cada mes. En consecuencia, cada mes vas acumulando más y más deuda.

Además, y este es el segundo truco, la mayor parte de ese pago mínimo se destina al pago de intereses, no a reducir el principal de la deuda.

Como con el pago mínimo nunca saldas tu deuda, entras en una espiral donde esa deuda nunca deja de crecer. Además, como los intereses se calculan sobre el total adeudado, cada vez dedicas un porcentaje mayor de la cuota a pagar intereses en lugar de amortizar capital y reducir así el dinero adeudado y terminas entrando en una espiral de deuda perpetua.

Es lo que se conoce como la trampa del pago mínimo de las tarjetas de crédito. En ese punto tu deuda es como una bola de nieve que cae cuesta abajo y cada vez se hace más grande.

A esto se suman los tipos de interés de estas tarjetas, que normalmente son muy elevados y rozan o están dentro de lo que se consideran intereses abusivos.

👉 Por si tienes dudas, aquí puedes ver cuándo se puede reclamar un préstamo por usura

Por eso mismo, si tienes una de estas tarjetas de crédito con intereses elevados, quitártela de encima debería ser una de tus prioridades, incluso antes de empezar a invertir.

 

Cómo terminar con la deuda compuesta

Para acabar con la deuda compuesta y estas espirales de deuda puedes usar el método cascada o método bola de nieve para deudas. Esta herramienta para terminar con las deudas es muy sencilla. Para ponerla en marcha solo tienes que:

  1. Hacer un listado de todas tus deudas.
  2. Ordenar las deudas de menor a mayor cuantía.
  3. Destinar una parte del dinero que ahorras cada mes a adelantar el pago de esa deuda. Si no ahorras o estás ahogado, puedes negociar aplazamientos o periodos de carencia para el resto de deudas.
  4. Una vez termines de pagar la primera deuda, utiliza el dinero que se ha liberado para pagar la segunda y así hasta terminar con todas.

Esta es la forma de terminar con las deudas, aquí puedes ver un ejemplo de cómo acabar con la deuda de las tarjetas de crédito.

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¿Y AHORA, QUÉ DEBERÍAS HACER?

Mi nombre es Luis Pita y mi libertad financiera es de 14 años. Es decir, si mañana dejase mi empleo, podría mantener el mismo nivel de vida sin trabajar hasta 2036.

Soy autor del best seller “Ten peor coche que tu vecino” y me has visto enseñando ahorro y finanzas personales en TVE, Telecinco, Cuatro, La 2, Telemadrid y las principales radios.

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