Entre los errores con el dinero más habituales a cualquier edad está endeudarse o, mejor dicho, sobre endeudarse. La deuda casi nunca es una buena compañera de viaje y, aun así, es muy común diferenciar entre deuda buena y deuda mala, por lo menos desde el ámbito financiero.
¿Qué hay de cierto en esta clasificación? ¿Cómo se puede distinguir entre una deuda mala y otra buena? ¿Cuál es la diferencia? De forma muy resumida, la diferencia entre la deuda buena y mala reside en el uso que hagas del dinero. Es decir, en qué vas a financiar con esa deuda. No te preocupes, que ahora lo entenderás mejor.
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¿Qué es la deuda buena?
El término de deuda buena no se refiere a las condiciones del préstamo ni al tipo de interés que pagarás. Es más, incluso la financiación al 0% se puede considerar deuda mala o un mal endeudamiento si no financia la compra adecuada.
Y es que, lo que define a la deuda buena es para qué se usa, que está financiando. Así, la deuda buena es la que financia la compra de activos. En otras palabras, sirven para comprar algo que puede generar un ingreso ahora o en el futuro. Esa es la definición de activo desde el punto de vista financiero.
La deuda buena te ayudará a comprar un bien o realizar una inversión con la que generarás un ingreso que supere el coste del activo más los intereses que has pagado. En otras palabras, gracias a este tipo de deuda, generarás rendimiento y ganarás dinero.
Por ejemplo, se puede considerar deuda buena un préstamo para invertir (aunque toda inversión tiene sus riesgos) siempre que esa inversión genere más dinero que los intereses a pagar por el préstamo a largo plazo.
Otro ejemplo más claro es la hipoteca de una casa para alquilar, que está financiando la compra de un activo que te ayudará a ganar más dinero en el futuro.
Fíjate. Si haces bien tus números, podrías pagar 400 € de hipoteca y recibir 700 € al mes de alquiler. Esto te reportaría una ganancia adicional cada mes o cash flow positivo, que es como se denomina. Además, cuando termines de pagar la hipoteca tus ingresos serían todavía mayores.
En eso consiste una deuda buena.
⚠️ Cuidado con lanzarte porque la inversión inmobiliaria también tiene sus riesgos y no siempre son tan claros.
Otro tipo de inversiones que entrarían dentro de la consideración de deuda buena son las que financian los estudios que te ayudarán a conseguir un aumento de sueldo, un cambio de trabajo, un ascenso y, en general, mejorar tus ingresos.
Al final, las deudas buenas son las que compran activos y te ayudarán a mejorar tu situación financiera. Activos cuyo valor aumentará con el tiempo como inversiones, la compra de la casa y otras inversiones alternativas o con las que aumentarás tus ingresos porque podrás generar ingresos pasivos o mejorar tu salario, por ejemplo.

¿Qué es la deuda mala?
Frente a la deuda buena nos encontramos con la deuda mala. ¿Qué endeudamientos se consideran negativos? Como norma general, cualquier préstamo o deuda que no financie la compra de un activo y se destine a un pasivo.
😨 De forma más práctica, la deuda mala tiene que ver con el consumo. Son las compras de bienes de consumo.
Para que lo entiendas mejor, los préstamos o créditos para comprar la televisión, cambiar de móvil, financiar las vacaciones e incluso financiar tu boda. Todos ellos son ejemplos de deuda mala.
Y se considera mala porque unas vacaciones, una tele e incluso el móvil son bienes de consumo que no te van a ayudar a generar rentas. Son gastos, un pasivo en términos contables. Y lo mismo ocurre para muchas personas con la vivienda habitual y la hipoteca, que también la consideran una deuda mala.
🏠 La hipoteca de tu casa se puede considerar deuda mala porque no es una inversión propiamente dicha, sino una forma de ahorrar dinero en ladrillo.
Toda esta deuda mala está normalmente ligada a préstamos rápidos, tarjetas de crédito y financiación al 0%.
Por último, recuerda, las condiciones del préstamo no influyen en que sea una deuda buena o mala. En realidad, hará que sea muy buena o nefasta según el interés que pagues.
Si ya tienes deudas y no sabes cómo afrontarlas, aquí te contamos el método para salir de las deudas que sí funciona.
