Tarjetas revolving: qué son y qué peligros tienen

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Tarjeta Revolving que es

Si piensas que lo único que diferencia una tarjeta de crédito de otra es el nombre del metal precioso que la acompaña, estás equivoco. Hay varios tipos de tarjetas más allá de que sea una versión oro, plata, platino, diamante… Entre las más comercializadas y peligrosas están las tarjetas revolving.

¿No te suena el nombre revolving? Debería, porque es fácil que tengas una tarjeta en modo revolving sin saberlo y que estés pagando muchos más intereses que con una tarjeta de crédito al uso.

Qué son las tarjetas revolving

Como el resto de tipos de tarjetas de crédito, las tarjetas revolving permiten aplazar el pago de las cosas que compramos. Es decir, con ellas compras ahora y pagas después a crédito. Lo que las diferencia de las tarjetas convencionales es la forma en la que permiten devolver el dinero. Vamos a ver en concreto cuál es la diferencia entre una tarjeta de crédito y revolving.

El funcionamiento de una tarjeta de crédito es básicamente el siguiente. Durante el mes vas realizando las compras que quieras y pagando con la tarjeta, siempre dentro del límite de crédito del plástico. Cuando llega el día 1 del mes siguiente (o el día que hayas fijado en tu contrato), tendrás que pagar el montante total de las compras. Es decir, tendrás que devolver el dinero que la tarjeta te ha prestado a crédito. Si tienes el dinero en la cuenta simplemente te lo restarán y no habrás pagado intereses. El problema es que si no lo tienes te cobrarán intereses que pueden acercarse al 25%.

El funcionamiento de las tarjetas revolving es algo distinto. Lo primero que las diferencia es que te permiten fraccionar el pago del crédito. En otras palabras, en lugar de pagar todo lo que has gastado de golpe, puedes establecer las cuotas que consideres oportunas para devolver el dinero.

En realidad, una tarjeta revolving es un crédito precondecido en el que el ahorrador elige cuánto pagar cada mes, bien con una cuota fija o con un porcentaje de la deuda. Además, según se va devolviendo en crédito ese dinero vuelve a estar disponible para gastar. Es como una rueda sin fin que nunca para, ya que cada vez que devuelves una parte el crédito que puedes usar se incrementa en la misma medida.

Cómo funcionan las tarjetas revolving

Cuando recibas tu tarjeta en modo revolving el banco te instará a que llames a un número de teléfono para activarla y elegir las opciones de pago. Al llamar lo normal es que sólo te pidan unos datos y en menos de dos minutos te digan que tu tarjeta está lista para usarse.

En el mejor de los casos te informarán del funcionamiento de la tarjeta y las opciones para devolver el crédito de la tarjeta revolving. Llegado a este punto debes saber que hay tres opciones, pero que seguramente sólo te informen de dos. Tus alternativas son las siguientes:

  • Pagar un porcentaje de la deuda que generes. Puedes establecer un porcentaje fijo a devolver cada mes del crédito. Cada tarjeta revolving tiene sus máximos y sus mínimos. Esto es lo que perfecto aplicarán la mayoría de tarjetas con tasas entre el 5% y el 25% como norma general.
  • Pagar una cuota fija todos los meses. Esta es otra alternativa en la que también existen máximos y mínimos. En este punto dará igual la cantidad de crédito a la que hayas accedido. Irás devolviendo una cuantía fija cada mes. La ‘trampa’ es que ese dinero que devuelves lo tendrás inmediatamente disponible para volver a gastarlo.
  • Pagar el total del crédito a mes vencido. Así es como funcionan las tarjetas de crédito tradicionales. Las tarjetas de revolving también permite esta opción, sólo que no suelen prodigarse en ofrecerla ni publicitarla. El motivo es que es el modo en el que menos dinero ganan con los intereses porque sólo los cobrarán si no pagas a tiempo. Con las otras dos opciones cobrarán siempre intereses.

Como acabas de ver, las tarjetas revolving también permiten fijar el pago total a final de mes, pero la mayoría vendrán por defecto con la opción de pago aplazado. El resultado es que si al activarla no dices que cambien el modo de pago, te llevarás una sorpresa con el primer extracto. El motivo es que verás cómo has pagado una pequeña parte de las compras realizadas más unos enormes intereses.

Esto es lo que ocurre, por ejemplo, cuando financias 1.800 euros con una tarjeta revolving.

ejemplo de intereses crédito tarjeta revolving

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En el extracto de la segunda cuota ya se ve claramente cuál es el problema. De los 42,39 euros pagados, 25,76 euros han ido directamente a pagar intereses, lo que hace que el principal, el dinero que debes, baje muy poco a poco.

En total, si optamos por el pago mínimo de 38,88 euros tardaremos cinco años en devoler el dinero. Además, habremos pagado la friolera de 1.017,04 euros en intereses. Y eso sin volver a usar la tarjeta.

Ventajas de las tarjetas revolving

¿Tiene alguna ventaja una tarjeta en modo revolving? Para el banco es evidente que muchas, pero no tantas para el ahorrador.

La principal baza del revolving es su flexibilidad y disponibilidad. Como usuario tienes acceso inmediato a un crédito que además se va reponiendo automáticamente con cada nuevo pago que realizas.

A esto hay que añadir la flexibilidad para establecer la cuantía que vas a devolver. A fin de cuentas, eres tú quien decides el porcentaje  o cantidad a pagar de la deuda que vayas generando. Esta comodidad vale oro para muchas personas y, de hecho, así se lo cobra el banco en forma de intereses.

Desventajas de las tarjetas en revolving

A las escasas  ventajas de las tarjetas en modo revolving se enfrentan sus desventajas. La principal es la que acabamos de ver: la cantidad de intereses a pagar es totalmente desproporcionada. De hecho, pueden alcanzar el 25% sin pestañear.

Pero este es sólo uno de los peligros de la deuda. Las tarjetas revolving tienen otro perverso efecto en nuestra mente: hacen que gastemos más. Como el dinero está disponible es muy fácil que hagamos uso del crédito sin pensarlo. A fin de cuentas, podremos devolverlo en cómodos plazos.

Estos plazos esconden una trampa adicional, la misma que las cuotas en una hipoteca. En lugar de ver el global que pagamos por el crédito, sólo veremos los 50 euros que pagamos al mes, una cantidad más que asumible. Así, al final terminaremos pagando muchísimo dinero por ese crédito.

Qué tarjeta de revolving elegir

Antes siquiera de llegar a este punto hay que preguntarse ¿De verdad necesito una tarjeta de revolving? La realidad es que no, para el día a día es más que suficiente con contar con una tarjeta de débito. A diferencia de las tarjetas de crédito o revolving, estas tarjetas retirarán el dinero de tu cuenta cada vez que hagas una compra. En otras palabras, no te adelantan dinero ni tampoco te lo prestan.

Con ellas podrás hacer prácticamente las mismas operaciones que con una de crédito sin arriesgarte a caer en la deuda.

Esto no quiere decir que debas prescindir de las tarjetas de crédito. De hecho, es recomendable que cuentes con una para realizar grades compras, como por ejemplo un viaje. El motivo es que las tarjetas de crédito y revolving cuentan con seguros asociados. Estos seguros te protegerán en el extranjero o que aumentarán la garantía de los productos que compres.

Este tipo de tarjetas las reservaremos para momentos muy puntuales. Al elegir tarjeta de crédito, da igual si optas por una tarjeta de crédito o una en modo revolving. Lo importante es que no tenga coste de mantenimiento ni de emisión. En caso de que escojas una de revolving, asegúrate que permite el pago total aplazado y pide que te apliquen ese método de pago cuando la actives.

Ya he caído en la deuda de las tarjetas, cómo salgo

Si conoces las tarjetas revolving es muy posible que ya hayas sufrido sus consecuencias. Si estás metido en deudas de tarjetas de crédito, hay un método que te puede ayudar a salir de ella. Es fácil de aplicar y funciona en la mayoría de casos. Aquí te lo contamos: El método cascada para salir de la deuda.

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2 Comments on “Tarjetas revolving: qué son y qué peligros tienen”

  1. Hola! Si la tarjeta wizink ya no la utilizas, ¿pueden seguir cobrándote los intereses de lo adeudado? Deberías darla de baja para terminar con los intereses? En este caso es de una persona fallecida, le han seguido cobrando intereses y los herederos se han dado cuenta ahora. Muchas gracias?

    1. mm

      Buenas,
      Aunque no utilices la tarjeta, si tienes saldos pendientes de adeudo te seguirán cobrando esos intereses. Lo suyo sería cancelar la deuda y dar de baja la tarjeta. En este caso, si los herederos aceptaron la herencia, también aceptaron la deuda y deben hacer frente a ella.

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