Cuando puedes reclamar un préstamo: qué se considera usura en España

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Dentro de la vorágine de reclamaciones a bancos y entidades financieras hay una nueva vía que tiene a los préstamos como protagonistas. La punta de lanza son las tarjetas revolving y las reclamaciones sobre préstamos.

El número de tarjetas de crédito se han multiplicado en los últimos años. En 2016 el incremento fue del 8,77%, en 2017 del 7,38% y el año pasado del rozó el 8% según los datos del Banco de España. Las tarjetas revolving están a la cabeza de ese avance. Una de las razones es que muchos bancos y entidades de crédito activan por defecto las tarjetas con este sistema de pago que es bueno para ellos, pero no tanto para ti.

De forma muy resumida, el sistema de las tarjetas revolving establece una línea de crédito para el cliente y una forma de pago flexible. Para que lo entiendas mejor, a diferencia de una tarjeta de crédito tradicional, permiten pagos fraccionados de la deuda que acumulas. En lugar de pagar todo al final de mes vas pagando pequeñas cuotas por ese crédito. Es más cómodo porque no tienes que pagar de golpe. El problema es que también alarga el tiempo que estás devolviendo la deuda. Esto se traduce en más intereses totales y un coste mayor.  Aquí puedes ampliar información sobre cómo funciona una tarjeta revolving.

¿Y los intereses? Suelen superar ampliamente el 10% y en ocasiones se acercan más al 25%. Es ahí donde distintas asociaciones han encontrado el punto para apoyar sus reclamaciones. Consideran que un tipo de interés tan alto es abusivo y que roza la usura. En esa premisa se sustentan la mayoría de reclamaciones por tarjetas revolving. ¿Están en lo cierto?

Qué se considera usura en España

Aquí es donde reside la clave de ésta y de cualquier otra reclamación contra préstamos o tarjetas de revolving. La usura en España está legalmente definida por una ley con 110 años de edad. Se trata de la Ley de 23 de julio de 1908, de la Usura, también conocida como Ley Azcárate. Su última modificación data del año 2000.

En concreto, el artículo 1 de la ley es el que define qué se puede considerar usura en un préstamo. Dice lo siguiente respecto a los tipos de interés abusivos:

Será nulo todo contrato de préstamo en el que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado a las circunstancias del caso o en condiciones tales que resulte leonino, habiendo motivos para estimar que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustiosa, de su inexperiencia o de lo limitado de sus circunstancias mentales”.

¿Hay algo que eches en falta en esta definición? Seguro que un porcentaje concreto para considerar que un préstamo es usurero. Y es que de forma deliberada la ley omite dar una cifra o una forma de calcularla. En su defecto, se refiere a “un interés notablemente superior al normal del dinero” o tan “manifiestamente desproporcionado” que sea leonino.

La razón es que la ley es antigua. Además, sin una fórmula clara, era más sencillo adaptarla al paso del tiempo. Este es un error que se evitó en las hipotecas con la Ley 1/2013, según la cual una cláusula podrá considerarse nula si excede el triple del interés legal del dinero en ese momento.

También la Ley 16/2011 de Contratos y Créditos al Consumo marca un límite claro. En concreto, su artículo 20 establece que el interés moratorio no podrá superar el 2,5 veces el interés legal del dinero. En otras palabras, que los intereses por no pagar a tiempo no pueden superar en 2019 el 7,5%. Y es que el interés legal del dinero actualmente está en el 3%.

El problema es que con los préstamos al uso no ocurre lo mismo. Ni las tarjetas de crédito tradicionales ni las de revolving ni los préstamos al consumo tienen un tipo de interés máximo a partir del cuál se pueda hablar de usura. En este sentido, la reclamación por el préstamo deberá estar vinculado a que el interés sea notablemente superior al normal del dinero o desproporcionado con las circunstancias.

¿Se puede reclamar la tarjeta de revolving y otros préstamos?

Hoy en día se puede reclamar cualquier cosa, la clave está en saber si se puede reclamar el revolving con éxito. ¿Es posible que te devuelvan los gastos del revolving o que reduzcan los intereses que te cobra la tarjeta? La respuesta dependerá de tu caso concreto y del tipo de interés que estés pagando.

Si el tipo de interés de la tarjeta revolving supera el 20% no deberías pensártelo. Los tipos para un préstamo personal al uso hoy están entre el 6% y el 9%, dependiendo de las circunstancias, cuantía y a qué se vaya a destinar el dinero. Por el contrario, es normal ver tarjetas revolving con intereses del 25%.

En estos casos tienes muchas opciones de salir victorioso al reclamar el préstamo o la tarjeta revolving. Eso sí, esto no quiere decir que el banco o el emisor de la tarjeta vayan a darte la razón. Sin embargo, reclamando al banco de España o llegado el proceso judicial, sí que tendrás las de ganar.

Claves para reclamar la banco

Cómo negociar con el banco con éxitoLas tarjetas de revolving son sólo un ejemplo de los muchos que podemos encontrar de prácticas bancarias que puedes reclamar. En este artículo puedes ver las 11 jugadas más comunes que el banco intenta colarte.

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