Cómo eliminar las comisiones de tu cuenta corriente

PreAhorroFinanzas Personales0 Comments

negociar comisiones de la cuenta corriente
 

El banco tiene varias formas de ganar dinero y una de las más lucrativas son las comisiones. De hecho, a raíz de la crisis y el final del negocio inmobiliario hemos asistido a un paulatino aumento de las comisiones que cargan por sus servicios.

Estamos tan acostumbrados a ellas que muchas veces las aceptamos como algo inevitable, aunque también hay muchas comisiones que ni siquiera sabemos que existen. Son el peaje por tener una cuenta corriente cuando no tiene por qué ser así. De hecho, el gran error de los españoles al tratar con su banco es perder de vista que con un banco prácticamente todo es negociable. La clave consiste en saber cómo negociar y en qué centrarte. Hay comisiones que serán más fáciles de eliminar que otras y eso es algo que debes aprovechar.

Cómo negociar con el banco con éxito

Lo primero que debes tener en cuenta es que tú eres más importante para el banco que el banco para ti y da igual que tengas una hipoteca o 100 préstamos con la entidad. En las relaciones con el banco el activo más valioso eres tú.

Los bancos tienen totalmente perfilados a sus clientes, no sólo según su consumo actual, sino también sus posibilidades de futuro. Para ello utilizan tus datos y la estadística. Por eso, tienen muy claro hasta dónde pueden llegar con cada uno de ellos, pero lógicamente no te van a regalar nada. Es más, incluso si acudes a reclamar es fácil que la primera respuesta sea darte largas.

¿Quieres obtener una alta rentabilidad por tus ahorros? Aquí te enseñamos cómo.

Nunca pierdas esto de vista. A partir de aquí, si quieres negociar con éxito las comisiones del banco debes preparar tu encuentro o llamada a atención del cliente. Para hacerlo necesitarás tener tres datos a mano:

  • Concepto de la comisión que te han cobrado incluyendo el día que lo hicieron. En otras palabras, poner nombre y apellidos al mal que quieres erradicar.
  • El tiempo que llevas siendo cliente del banco.
  • El número de teléfono de la banca telefónica. Empieza por ahí en lugar de acudir a la oficina, ya que suelen ser más ágiles en dar respuesta y más proclives a ceder. Además, si no consigues tu objetivo siempre puedes jugar la baza de la sucursal, donde deberías pedir hablar con el director (recuerda que eres importante para el banco).

Empieza siendo claro con tu mensaje y tu objetivo: “El día XXX de XXX me cobraron una comisión y me gustaría que me la quitasen”. La primera respuesta será una negativa acompañada de algún tipo de excusa. ¡No te rindas e insiste!

Hay frases que te ayudarán a conseguir que te quiten esa comisión. Estas son algunas de las que debes evitar: “¿Estás seguro de que no es posible?” “¿hay algo más que pueda hacer?” Nunca se lo pongas fácil a quien te atiende. Con estas preguntas bastará un “No” por su parte para dejarte sin opción.

En su defecto debes mostrarte asertivo. Repite tu queja y pide una solución.  Una frase como “De verdad que me gustaría que gustaría que me quitasen esa comisión ¿Qué más puede usted hacer por mí?” o “Llevo X años con el banco y de verdad me gustaría que me quitasen esa comisión” tienen más fuerza de la que piensas, ya que estás llevando la pelota a su tejado.

Si te siguen sin dar una respuesta positiva, pide hablar con un superior. Es fácil que no te puedan pasar con él, pero así alargarás la conversación y podrás seguir negociando. En ese momento pueden ofrecerte una solución intermedia como un descuento en la comisión. No lo aceptes, limítate a ser asertivo y repetir que eres un buen cliente.

En caso de que te digan la manida frase de que “dejamos constancia para que revisen el caso y le llamen”, haz lo siguiente: pídele su nombre e identificación, apunta la hora de tu llamada y pídele detalles sobre la fecha y hora a la que te llamarán. Si no lo hacen, hazlo tú. Así te habrás puesto una fecha límite que respetarás para resolver la cuestión.

Al final, la clave es usar lo que en psicología se conoce como la estrategia del banco de niebla, que consiste en ceder terreno asumiendo que estás de acuerdo con ciertos aspectos, pero manteniendo la oposición en aquellos en los que no lo estás pero sin enfrentarte directamente y sin generar conflicto. A modo de ejemplo, ante un descubierto el operador puede decirte “Lo lamento, pero no puedo hacer nada, tendría que haber tenido dinero en su cuenta”, una respuesta dura ante la que conceder su veracidad con frases como “Es cierto, tendría que haber tenido dinero, pero aun así es la primera vez que sucede y quiero que retiren la comisión” o “Tiene razón, pero soy un buen cliente y me gustaría que…”.

La cifra para saber si lo estás haciendo bien o mal en tu vida. Puedes calcularla aquí.

Esto mismo puede aplicarse en la propia sucursal. Si tienes que ir a tu banco, habla sólo con el director. Al hacerlo expón los mismos argumentos que acabamos de contar y no dudes en hacer referencia a otras ofertas del mercado. Apórtale datos concretos sobre otras entidades que no cobran esas condiciones y pon en marcha el juego del contrario. Te sorprendería ver lo bien que funciona mencionar BBVA en una oficina de Banco Santander y viceversa, por ejemplo.

Qué comisiones de la cuenta corriente negociar antes

Te sorprendería saber la cantidad de comisiones que puede tener una cuenta corriente. Todas son negociables, pero hay algunas que serán más fáciles de eliminar que otras.

Lo más habitual es centrarse en las comisiones de mantenimiento, pero hay otras ocultas que pasan desapercibidas y que pueden ser más fáciles de eliminar. Si tienes claras cuáles son, la tarea de negociar las comisiones de la cuenta corriente será mucho más fácil:

Comisión por mantenimiento

Se paga por tener la cuenta y es una de las que primero debes negociar. Para eliminarla tienes dos armas fundamentales: tu nómina y la gran oferta que hay en el mercado. Todas las entidades te van a quitar esta comisión si domicilias la nómina (o bonificarte como hace Banco Santander con la Cuenta 1,2,3). Además hay entidades como ING que no te cobrarán este tipo de gastos. Usa estos dos argumentos para que te quiten esa comisión.

No pierdas mucho tiempo negociando esto, amenaza con cambiar de banco y si no te quitan esa comisión, pasa a la acción y cambia de banco. Más adelante te explicamos las claves para elegir el que más te conviene.

Comisión por descubierto

Esta comisión es prácticamente imposible de eliminar, pero sí que se puede reclamar en caso de que te hayan cobrado. Es lo que cobrará el banco si te quedas en números rojos. Los intereses en este caso rondan el 15% más los gastos de reclamación.

Se pueden reclamar a posteriori, una vez se han cobrado y pedir que se quiten amenazando con cambiar de banco. En el caso de cuentas con consumidores, la aplicación de ambos conceptos, comisiones y tipo de interés, no puede dar lugar a una TAE que supere al 250% del interés legal del dinero.

Lo que puedes exigir al banco en este caso es que no permite que la cuenta entre en números rojos. Si no hay dinero, que no se paguen los recibos.

Comisión por reclamación de posiciones deudoras

Son los gastos de la entidad por reclamarte los números rojos. Se pueden reclamar una vez te la han cobrado, pero es muy complicado que la eliminen para siempre.

Lo que sí existe en este caso es una sentencia que condena a Kutxabank a la devolución de estas cantidades por considerar la comisión ilegal. El motivo esque todas las comisiones deben estar ligadas a un servicio y en este caso no hay servicio para el cliente. Es decir, el banco estaría cobrándote por una acción que forma parte de su operativa.

Comisión por transferencias

La mayoría de bancos cobra por transferir dinero a una cuenta que no sea de la entidad y es difícil que te quiten esta comisión, aunque puede lograrse.

De hecho, hay bancos que ofrecen servicios de transferencias gratuitas para movimientos en España e incluso en Europa con límite de 50.000 euros.

Comisión por ingreso de cheques

Este es un clásico del Banco Santander y del ya extingo Banco Popular. Aunque parezca increíble, es muy difícil de negociar y de eliminar.

Si de verdad te interesa es más aconsejable buscar un banco que no las tenga.

Comisión por retirada de efectivo en cajeros que no sean de la entidad

Tener a tu disposición una red de cajeros es tan importante que ING se ha aliado con grandes supermercados para que sus clientes puedan retirar dinero. Se trata de una comisión negociable, pero sólo con las entidades que menos oficinas tienen. En la mayoría de los casos la entidad se negará a cambiarlo.

Lo que sí se puede hacer es adaptar la comunidad de referencia para las antiguas cajas. Por ejemplo, si tienes tarjeta de Kutxabank, te cobrarán a partir de la tercera retirada fuera de la comunidad donde esté tu banco.

Servicio de información y alertas al móvil

Son las comisiones que te cobra el banco por enviarte mensajes sobre el estado de tus cuentas o facturas. Pide siempre que lo eliminen o que dejen de enviarte esa información. Tú mismo puedes acceder a ella a través de tu oficina de banca electrónica.

Gastos de correspondencia

Si tu banco te cobra por el envío de cartas, entra en la plataforma online y marca la opción para que no te envíen correo postal con tus movimientos y solicitudes. Sólo tendrás que entrar a la plataforma por tu cuenta para verlo.

Elegir bien tu cuenta corriente es importante, pero todavía lo es más no cometer con ella el error en el que caen la mayoría de españoles.

Si te ha gustado... ¡Comparte!
Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.