Reformas y obras en casa. LO QUE NO TE CUENTAN

PreAhorroCómo ahorrarHacer un comentario

Reformar la casa lo que no te cuentan

La casa, el coche y las reformas son, en ese orden, los mayores gastos que tendrás que afrontar en tu vida más allá de los hijos.

Sobre lo que no te cuentan de comprar casa ya hemos hablado, igual que de la necesidad o no de tener coche. En esta ocasión vamos a hacerlo sobre las reformas en el hogar.

Hay muchas cosas que debes tener en cuenta al hacer una reforma y consejos básicos como planificar, ver varios presupuestos y, por supuesto, tener una idea de cuánto quieres gastar. Lo que también hay son otras tantas cuestiones que no te van a contar sobre hacer una reforma y que debes saber para ahorrar dinero, tiempo, esfuerzos y algún que otro enfado.

Es FÁCIL SALIRTE DEL PRESUPUESTO INICIAL

Todo el mundo te recomendará hacer un presupuesto previo de la obra y pensar cuánto quieres gastar en la reforma. Esto no es nada nuevo.

Lo que pocos te van a contar es lo fácil que es saltarte tus cálculos antes y durante la obra.

Para que lo entiendas mejor, imagina que has marcado destinar 35.000 euros a la reforma integral de tu casa tras ver que es el precio medio por tu zona (estos datos puedes consultarlos en páginas como Cronoshare o Habitissimo o con calculador como el de Planreforma).

Es muy habitual que en la propia fase de planificación de la obra ese presupuesto salte por los aires. Hay 1.001 razones para que esto pueda pasar, desde materiales que ahora quieres y en los que no habías pensado, una idea para redistribuir la casa en la que no habías pensado o cuestiones técnicas que no habías tenido en cuenta.

Al final, con una reforma pasa algo parecido que con la compra de un coche: vas con una idea básica y terminas seducido por los extras (algo que también puede suceder al comprar casa).

Y no es el único inconveniente que puede hacerte gastar más de lo que pensabas en la reforma. También es habitual que durante la obra surjan diferentes imprevistos que eleven tu presupuesto.

A partir de ahí ya será cosa tuya y del contrato que tu presupuesto no se desvíe. La forma de hacerlo es indicar en el contrato un precio cerrado para la reforma, precisando qué tipo de gastos corren a cargo de cada parte.

Así te aseguras que una subida en el precio de los materiales no te afecte, por ejemplo, y lo mismo con una operación que lleva más tiempo del que habían pensado.

⚠️ Cuando busques reformistas muchos. NO LO HAGAS NUNCA. Puedes ahorrar un dinero (el IVA más un descuento), pero a cambio puedes tener muchísimos problemas después para reclamar cualquier cosa o para hacer valer la garantía de la reforma FI

En cualquier caso, por mucho que quieras tener un presupuesto cerrado, pueden surgir pequeños gastos. La mejor forma de afrontarlos es con una cuenta para imprevistos específica para la reforma.

Se van a PELEAR POR TU CASA

¿Cogerías la primera hipoteca que ofrece el primer banco que visitas, aunque sea el de toda la vida? Seguro que no. Pues ese mismo consejo aplica a la reforma de tu casa.

El mejor consejo en este punto es pedir varios presupuestos a diferentes profesionales (los tres enlaces de antes te ayudarán a hacerlo). Lo idóneo es que sean un mínimo de cuatro.

A partir de ahí, ya tendrás un marco de trabajo para elegir al que mejor se adapta a tu situación, bien por precio, por confianza o por lo que sea.

En cualquier caso, una recomendación para que la reforma vaya sobre ruedas es que te expliquen el porqué de las decisiones que toman y los presupuestos que te presentan. Es decir, si van a unas un tipo de suelo, que argumenten por qué para que tú lo entiendas sin liarte con tecnicismos.

📪 Al elegir reformista, es importante que te aseguren que la empresa tiene un lugar físico donde poder reclamar en caso de que haya alguna incidencia.

Hay cosas que es mejor hacer aparte, como LAS VENTANAS

En una reforma integral de la vivienda vas a necesitar varios tipos de especialistas y no deberías coger siempre lo que te ofrezca el reformista general.

Hay partes de la obra que harás bien en realizar aparte o con una empresa externa. El mejor ejemplo son las ventanas por su importancia a la hora de ahorrar energía en el hogar.

Seguro que el reformista general sabe poner ventanas, pero lo cierto es que hay empresas especializadas específicamente en ventajas. ¿Cuál crees que hará mejor su trabajo? Posiblemente el segundo.

Además, las ventanas son un elemento que puede romperse o dañarse con cierta facilidad. Una empresa especialista en ventaja, que tiene su propia tienda, siempre nos atenderá mejor que el reformista que subcontrató esa parte de la obra.

A esto hay que añadir la seguridad de que estás pagando un precio justo por un material de calidad, algo que cuando se encarga el reformista general no siempre es así.

Puedes encontrar LOS MATERIALES MÁS BARATOS por tu cuenta

Puedes elegir tú mismo los materiales e incluso buscarlos (si quieres). El reformista siempre te dará un precio más elevado y, además, ya sabrás a ciencia cierta la calidad del material que está utilizando.

La forma de evitar que esto suceda es pedir únicamente el precio de la mano de obra y buscar tú mismo los materiales. Es algo que te llevará tiempo, pero que puede merecer la pena tanto en la calidad final de la casa como en el precio.

¿Y sino tienes medio de transporte para esos materiales? Puedes negociar con el reformistas que los recojan en la tienda, por ejemplo, o decirles los materiales que quieres al precio que le has indicado y que te diga si los puede conseguir por su cuenta.

Hay dos ejemplos que ilustran la importancia de elegir bien los materiales.

  • En el caso del pladur, es importante especificar que quieres un resistente al agua y al moho, porque muchas empresas solamente disponen del normal y lo ponen sin decir nada sobre la otra opción o, peor todavía, lo ponen haciéndolo pasar por uno de más calidad (no es habitual).
  • Para las tarimas, existen diferentes tipos de resistencias como AC4, AC5, AC6 (aquí puedes ver más al respecto). Cuanto mayor es el número, de mayor calidad será la tarima, pero no por eso no quiere decir que sea la más resistente ni que incluya cosas como cantos protegidos con keratina para que la madera no se hinche. Aquí es mejor elegir tú la tarima que quieres y que el reformista la monte. Eso sí, es importante que  la persona que instale la tarima lo haga de manera profesional, ya que una tarima mal colocada elimina las propiedades de ésta y le resta calidad

Este consejo para hacer la reforma de tu casa que no te cuentan tiene más que ver con la disponibilidad y ganas que con otra cosa. Es idóneo para ti si te gusta saber lo que hacen en tu casa y no te gusta investigar y aprender de cosas nuevas.

La calidad SÍ IMPORTA, pero NO COMO TÚ PIENSAS

La de los materiales es importante, pero no siempre como tú piensas.

Al poner el suelo lo habitual es que tu foco esté en la tarima. Lo cierto es que el foam que está debajo es igual de importante. Es necesario que este protector sea de buena calidad para que la tarima no pierda sus propiedades.

Cuidado porque te pueden querer poner el más sencillo, pero a la larga puede dar problemas

Hay cosas que PAGA EL REFORMISTA

Ya te lo hemos dicho, pero es importante dejar claro que hay cosas que pagas tú y otra que pagará el reformista, exactamente igual que al pedir una hipoteca en banco.

Por ejemplo, los contenedores para residuos y los permisos del Ayuntamiento para realizar la reforma son responsabilidad exclusiva de la empresa de reformas. No te puede cobrar por ellos.

Es habitual ver como el coste de ambas, sobre todo de los contenedores para residuos, se tratan de cargar al cliente.

Nunca tendrás SUFICIENTES ENCHUFES

Métetelo en la cabeza, ante la duda, pon un enchufe más en casa. La realidad es que nunca va a suponer un problema tener otro enchufe, pero como no esté ahí sí que lo puedes echar en falta.

Vas a vivir en la casa TODO EL AÑO

No pensamos igual en verano que en invierno ni tenemos las mismas necesidades. Por eso mismo en primavera y verano es cuando más se venden las casas con piscina. A fin de cuentas, en invierno a nadie le apetece darse un baño helado.

Esto también pasa con las reformas. Casi sin darte cuenta, es fácil que te dejes influir por el momento en que la hagas. Si es invierno, darás más valor a tener luz natural y la eficiencia energética, mientras que si es verano buscarás otras cosas, como proteger la casa del sol. 

Y lo mismo para la distribución de muebles y electrodomésticos. Por ejemplo, cosas cono no colocar la nevera en un lugar en que le dé el sol.

Piensa antes de EMPEZAR

No te lances a tocar nada si no tienes claro lo que necesitas.

Por ejemplo, en el momento de reformar la cocina, antes de comenzar a poner los enchufes, las tomas de agua, etc. es importante diseñar y pensar bien dónde quieres cada electrodoméstico y grifo.

Hay cuestiones básicas que no siempre te cuenta como que el grifo debe ir, mínimo, a 30 cm. de la vitrocerámica (para que el seguro te cubra todo en caso de incendio).

💸 Mira aquí cómo ahorrar con los electrodomésticos del hogar, tanto al comprarlos como al usarlos y colocarlos.

También, debemos tener en cuenta que a cada electrodoméstico hay que sumarle entre 5 y 7 cm. de volumen, ya que los enchufes traseros empujarán el electrodoméstico hacia adelante.

El mejor consejo  es tener el plano de la cocina diseñado con las medidas exactas antes de que los obreros saquen las tomas de agua y de luz. E igual que hablamos de la nevera, lo podríamos hacer de los baños.

Una forma de hacerlo es hacer tu propio mapa 3D de la estancia para ver cómo queda todo con programas como Home By Me o VipReformas.

Puedes abonarlo en VARIOS PAGOS

Es habitual que el reformista quiera cobrar todo de golpe asegurando que necesita comprar materiales para la obra (algo que es cierto). Sin embargo, para ti es mejor pagar en varias cuotas y dejar siempre una para el final, una vez esté acabada la obra.

Así es como te proteges ante posibles desperfectos o fallos que veas con la vivienda acabada y que, si ya has pagado, tardarán más en arreglar.

Hay reformas que DEBES NECESITAN LA APROVACIÓN DE LA COMUNIDAD

¿Tengo que avisar a la comunidad de vecinos si hago obras en mi propia casa? Sí, es necesario avisar a la comunidad de que vas a hacer una reforma de la casa, que no es lo mismo que pedir permiso para hacerlo.

Se trata solo de una notificación de las obras que no necesita la aprobación de la comunidad.

Cuando sí necesitarás la aprobación de la comunidad es para obras que afecten a algún elemento común o puedan perjudicar a otro vecino. Por ejemplo, si piensas tirar toda la casa y eso puede afectar a algún elemento común.

Puedes negociar los PLAZOS DE ENTREGA

Seguro que conoces casos de obras que iban para un mes y han tardado 4 meses. Cuando se trata de reformas los retrasos son habituales y hasta cierto punto entendibles.

¿Hay algo que puedas hacer al respecto? Sí, negociar un plazo de entrega concreto y establecer algún tipo de sanción o compensación si se incumple.

_______

¿Y AHORA, QUÉ DEBERÍAS HACER?

Mi nombre es Luis Pita y mi libertad financiera es de 14 años. Es decir, si mañana dejase mi empleo, podría mantener el mismo nivel de vida sin trabajar hasta 2036.

Soy autor del best seller “Ten peor coche que tu vecino” y me has visto enseñando ahorro y finanzas personales en TVE, Telecinco, Cuatro, La 2, Telemadrid y las principales radios.

1- Si quieres disfrutar de tanta libertad financiera como yo, te interesa este CURSO GRATUITO

2- Si ya tienes ahorrados más de 5.000 euros y quieres sacarles una alta rentabilidad,  te recomiendo el CURSO ALTA RENTABILIDAD

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.