Todos tenemos clara la importancia de invertir a largo plazo para conseguir objetivos como disfrutar de una jubilación tranquila sin estrecheces. Sin embargo, es normal que a lo largo de ese camino vayan apareciendo objetivos intermedios de medio y corto plazo como cambiar de coche, ahorrar para la compra de una vivienda (o ayudar a los hijos con la suya), estudios…
Y esos objetivos no se pueden enfocar igual que una inversión a 20 o 30 años, porque el margen de error es mucho menor. Si vas a necesitar el dinero dentro de dos, tres o cinco años, no puedes permitirte asumir el mismo riesgo que con el dinero de tu jubilación.
Aquí es donde suele aparecer la duda: ¿qué hago con ese dinero mientras llega el momento de usarlo? ¿Lo dejo en la cuenta corriente? ¿Busco una cuenta remunerada? ¿Contrato un depósito? ¿Compro letras del Tesoro? ¿Tiene sentido usar fondos o ETFs de renta fija?
La renta fija es una herramienta muy útil para esta parte de tu cartera. Una de las opciones que más interés ha ganado en los últimos años son los ETFs de renta fija con vencimiento, como los iBonds de iShares, que sirven para casar ese dinero con una fecha concreta.
Antes de ver cómo funcionan, conviene entender una idea básica: la renta fija no siempre es tan fija como parece.
ÍNDICE
- 1 La renta fija no siempre es fija
- 2 Fondos y ETFs con vencimiento e iBonds: parecidos, pero diferentes
- 3 Cómo funcionan los ETFs a vencimiento paso a paso
- 4 Para qué objetivos pueden tener sentido
- 5 La gran ventaja: casar la inversión con la fecha del objetivo
- 6 La estrategia de escalera de vencimientos
- 7 Ejemplo práctico: ahorro para la entrada de una casa en 3 años
- 8 ETFs con vencimiento vs depósito vs fondo monetario vs bono individual
- 9 Cuándo sí pueden tener sentido
- 10 Cuándo no son la mejor opción
La renta fija no siempre es fija
Uno de los peligros ocultos de la renta fija es que solo es fija si inviertes directamente a través de bonos y lo mantienes hasta su vencimiento. Para que lo entiendas mejor, cuando compras un bono conoces de antemano el rendimiento que vas a obtener y el plazo de la inversión.
Por ejemplo, un bono a 10 años con una rentabilidad del 4% que paga un cupón anual. Si mantienes tu inversión durante 10 años, eso es lo que recibirás: un 4% cada año y la inversión incial al final. Fácil, sencillo y con el impago como principal riesgo (hay otros peligros de la inversión que te cuento aquí).
Sin embargo, durante todo ese tiempo el bono cotiza en un mercado secundario y ahí su precio no es fijo. Ese mercado sirve para vender el bono antes de esos 10 años.
Y cuando inviertes en fondos y ETFs de renta fija lo que ves y obtienes es el valor de ese bono en el mercado secundario. Por eso los fondos de renta fija suben y bajan constantemente sobre todo por el efecto de los tipos de interés.
De forma muy simple:
- Si los tipos suben, el precio de los bonos que ya existen suele bajar.
- Si los tipos bajan, el precio de esos bonos suele subir.
La razón es sencilla. Si tú tienes un bono al 4% y un año después las emisiones son al 4,5%, el precio de tu bono se ajusta en el mercado secundario para que la rentabilidad final sea del 4,5% y eso lo hace bajando su precio. Esto es lo que se conoce como riesgo de tipo de interés.
Así es como se comportan los fondos de renta fija y los ETFs de renta fija tradicionales. En ellos, el gestor del fondo compra bonos a diferentes vencimientos para mantener una duración media determinada en la cartera y va renocando esos bonos de forma constante.
Por ejemplo, esta es la distribución del fondo Global Bond Index Fund de Vanguard, que tiene una duración media de 8 años.

Como puedes ver, hay bonos con diferentes vencimientos y lo que hace aquí el gestor es ir renovando las emisiones para mantener esa duración media. Esta duración es importante (duración modificada en realidad), porque cuanto más alta sea, mayor será la sensibilidad ante los cambios de tipos de interés (bajará y subirá más) y eso hará que sea más volátil.
Como norma general, los fondos y ETFs de renta fija con vencimientos más largos son más volátiles, es decir, fluctúan más a corto plazo.
Fondos y ETFs con vencimiento e iBonds: parecidos, pero diferentes
Frente a los fondos tradicionales están los fondos de renta fija con vencimiento. Lo que caracteriza a este producto es que son fondos con una fecha de vencimiento específica.
La diferencia frente a un fondo o ETF tradicional es que el ETF también tiene una fecha final. Cuando llega ese año, los bonos van venciendo, el ETF se liquida y el inversor recibe el pago correspondiente. Con un fondo tradicional no existen vencimiento: vendes cuando quieras y entonces recueperas el dinero.
Con estos fondos sí que hay una fecha específica. Son una especie de punto intermedio entre comprar un bono individual y comprar un ETF de renta fija tradicional.
Tienes diversificación como en un fondo o ETF, pero también una fecha de vencimiento más clara, como en un bono.
👉 Esta diversificación es una de las ventajas de invertir a través de fondos y ETFs. En lugar de comprar un solo bono de un país, estás invirtiendo en emisiones de muchos países.
🔎 Puedes ampliar información sobre este tipo de fondos y sus características aquí: fondos de renta fija a vencimiento: ventajas y desventajas.
Los iBonds de iShares son los ETFs de bonos con fecha de vencimiento fija de BlackRock y te hablo de ellos porque desde que los comercializa Trade Republic se han hecho bastante conocidos.
Mantienen una cartera diversificada de bonos con fechas de vencimiento similares y están diseñados para distribuir un pago final al vencimiento. Además, cotizan en bolsa, por lo que se pueden comprar y vender durante la vida del producto.
En otras palabras, un iBond no es un bono individual. Es un ETF que compra muchos bonos que vencen en un periodo parecido y que, llegado el año de vencimiento, se cierra.

Cómo funcionan los ETFs a vencimiento paso a paso
Para terminar de entenderlo y de ver cómo te puede ayudar esto a gestionar los objetivos a corto y medio plazo, vamos a ver un resumen rápido sobre cómo funciona este producto.
1️⃣ El ETF compra una cesta de bonos que pueden ser gubernamentales o coporativos.
2️⃣ Todos los bonos tienen dechas de vencimiento similares, como febrero 2028 e incluso un año completo.
3️⃣ El ETF o el fondo cotiza hasta ese vencimiento. Eso quiere decir que el valor del ETF puede subir o bajar según lo haga el valor de los bonos en los que ha invertido. Mientras, el ETF va cobrando los cupones que paguen esos bonos (algunos ETFs puede pagarlos si son de distribución).
4️⃣ Al llegar al vencimiento, el ETF se liquida y tú recibes el capital aportado más el rendimiento generado, igual que un bono.
Para qué objetivos pueden tener sentido
Ahora que ya sabes cómo funcionan: ¿Cuándo tienen sentido dentro de tu inversión?
Aquí no existe una respuesta universal, pero sí que pueden tener sentido para objetivos de corto plazo como:
- Dinero que necesitas en 12-24 meses.
- Parte del fondo de emergencia ampliado.
- Pago de impuestos.
- Entrada de una compra prevista.
- Reforma ya planificada.
Eso sí, en este punto también pueden ser útiles otras herramientas como cuentas remuneradas o fondos monetarios. No te preocupes, que más adelante hago una comprativa.
Donde sí tiene más sentido es para objetivos de medio plazo (3-5 años) donde, además te plantees crear una cartera de inversión conservadora. Algunos ejemplos serían:
- Entrada de vivienda en 3-5 años.
- Estudios de los hijos.
- Cambio de coche.
- Gran viaje.
- Futuro pago de una hipoteca o amortización.
- Objetivos familiares con fecha aproximada.
La gran ventaja: casar la inversión con la fecha del objetivo
¿Cómo puedes usar los ETFs de renta fija a vencimiento para alcanzar estos objetivos? La clave de todo es el vencimiento que mejor encaja con el momento en el que vas a necesitar el dinero.
Para que lo entiendas mejor:
- Necesitas el dinero en 2027 → buscas vencimientos 2027.
- Lo necesitas en 2028 → buscas vencimientos 2028.
- No sabes si será 2027, 2028 o 2029 → puedes repartir entre varios vencimientos (ahora te explico cómo hacerlo).
Con este simple cambio, ajustas los vencimientos a la fecha en la que quieres recuperar el dinero y también la volatilidad del fondo. Además, conforme vaya acercándose el vencimiento, esa volatilidad irá reduciéndose porque la duración de la cartera será mayor.
☝️ Recuerda, a menor duración, menor volatilidad.
A efectos prácticos, si esperas hasta el vencimiento, será como haber comprado un bono, pero con una mayor diversificación. Y si vendes antes de tiempo, haber ajustado esa duración hará que la volatilidad sea menor.
La estrategia de escalera de vencimientos
¿Qué pasa si no tienes claro cuándo necesitarás el dinero y quieres dejarte flexibilidad? La primera opción aquí sería optar por un producto más conservador, como los fondos monetarios.
La segunda, aplicar la estrategia de la escalera de vencimientos. De forma muy resumida, una escalera consiste en repartir el dinero entre varios vencimientos.
Por ejemplo:
- 25% en vencimiento 2026
- 25% en vencimiento 2027
- 25% en vencimiento 2028
- 25% en vencimiento 2029
Cuando vence uno, puedes usar el dinero o reinvertirlo en un vencimiento posterior según necesites o no el dinero. Así gestionas mejor los flujos de caja y el riesgo de tipos.
📉 El riesgo de tipos de interés es el riesgo de que los tipos de interés suban y tú tengas un bono que esté pagando menos de lo que conseguirías en el mercado. En otras palabras, miden el coste de oportunidad por haber comprado un bono de una duración determinada.
Puedes verlo como distribuir tu dinero en cubos según cuándo estimes que vas a necesitar el capital con un enfoque similar a los tres bloques de la planificación financiera. Por ejemplo:
- Cubo 1: dinero que necesitas pronto.
- Cubo 2: dinero para objetivos a 2-3 años.
- Cubo 3: dinero para objetivos a 4-5 años.

Ejemplo práctico: ahorro para la entrada de una casa en 3 años
Comprar una casa no es barato. Necesitas ahorrar por lo menos un 30% del precio entre la entrada y los impuestos. Imagina que estás ahorrando para comprar una casa y ya tienes un capital de partida: 30.000 euros.
Tu objetivo es comprarla en dos o tres años, dentro de dos años. Aquí tendrías varias opciones:
- Dejarlo todo en cuenta remunerada.
- Meterlo todo en un depósito.
- Contratar un fondo monetario
- Comprar letras/bonos individuales.
- Usar un ETF de renta fija con vencimiento 2029.
- Repartir entre 2027, 2028 y 2029 si la fecha no está clara y quieres empezar a mirar ofertas.
En este punto, si la fecha está muy clara, puede tener sentido buscar un vencimiento parecido. En caso contrario, una escalera de vencimiento o productos más liquidos sin riesgo (fondos monetarios o cuentas remuneradas) puede darte más flexibilidad.
ETFs con vencimiento vs depósito vs fondo monetario vs bono individual
Como acabas de ver, los ETFs a vencimiento y los iBonds son solo una opción para gestionar el dinero a corto y medio plazo, pero no la única. Cuentas remuneradas, fondos monetarios, depósitos e incluso bonos individuales son otras alternativas.
Esto es lo que debes saber de cada una.
| Producto | Mejor para | Ventaja | Riesgo principal |
|---|---|---|---|
| Cuenta remunerada | Liquidez inmediata | Simplicidad | Cambio de remuneración |
| Depósito | Fecha cerrada y seguridad bancaria | Rentabilidad conocida | Penalización o falta de liquidez |
| Fondo monetario | Liquidez y bajo riesgo | Flexible | Rentabilidad variable |
| Bono individual | Vencimiento concreto | Control del emisor y vencimiento | Concentración |
| ETF con vencimiento/iBond | Objetivos con fecha y diversificación | Diversificación + vencimiento | Precio variable y riesgo de crédito |
Cuándo sí pueden tener sentido
Un ETF de renta vija a vencimiento puede servir:
- Cuando tienes un objetivo con fecha aproximada.
- Cuando quieres diversificar sin comprar bonos uno a uno.
- Cuando quieres construir una escalera de vencimientos.
Eso sí, aquí es importante entender los riesgos: puedes perder dinero si vendes antes de tiempo.
Cuándo no son la mejor opción
Por el contrario, este tipo de productos no son una buena alternativa:
- Para el fondo de emergencia básico.
- Para dinero que puedes necesitar en cualquier momento.
- Para invertir a muy largo plazo si no tienes claro el papel de la renta fija.
- Si no entiendes bien el riesgo de tipos, crédito o divisa.
En resumen, estos ETFs son una herramienta más, pero no la mejor por defecto. Pueden servir para ahorrar cuando tienes claro tu horizonte temporal y quieres una rentabilidad potencial superior a la de un fondo monetario o una cuenta remunerada.
Si quieres que te ponga en contacto con el asesor financiero que lleva las inversiones de mi familia, pídemelo aquí.
Antes de ponerte en contacto, te haré 2 preguntas para asegurarme de que cumples los criterios para trabajar con ellos.

Qué interesante. Cuesta encontrar opciones para esos objetivos a medio plazo, como reformar la cocina en 5 años, más allá de fondos monetarios y cuentas remuneradas.
Efectivamente, Pedro,
La mayoría nos centramos tanto en el largo plazo que a veces perdemos el foco de lo que ocurre por el camino, que es igual de importante.