Ahorrar con el alquiler es más complicado que ahorrar con la hipoteca. A fin de cuentas, una hipoteca supone un enorme gasto y al mismo tiempo una gran fuente de posibles ahorros.
Con el alquiler hay menos formas de ahorrar en lo pagas de arrendamiento, pero eso no quiere decir que sea misión imposible. Existen algunas formas de reducir ese alquiler, empezando por saber negociar lo que pagas por la vivienda.
Estas son las mejores fórmulas para pagar menos por tu alquiler y ahorrar con el arrendamiento, incluidos los mejores trucos para negociar rebajas y evitar subidas.
ÍNDICE
Ten claro tu presupuesto: cuánto pagarás de alquiler
El primero consejo es el más básico: ten claro cuánto debes destinar al alquiler como máximo.
Para hacer números olvídate de cifras y piensa en porcentajes sobre tus ingresos. Esa es la forma en la que podrás evaluar el impacto del alquiler en tus finanzas y decidir si es mucho o poco.
En este artículo puedes encontrar el porcentaje adecuado en función de tu situación: Cuánto debes destinar al alquiler.
Elige bien dónde quieres vivir
El mejor truco para ahorrar con el alquiler y con la vivienda en general es pensar bien dónde vas a vivir. La diferencia entre un piso en el centro y otro que esté a 15 minutos andando puede traducirse en más de 100 y 200 euros al mes dependiendo de la cuidad y puede ser todavía mayor entre ciudades de una misma comunidad.
De hecho, cambiar de residencia es una de las formas más efectivas de ahorrar cuando tus ingresos son bajos. No es uno de los consejos más populares para ahorrar dinero, pero sí que es eficaz.
La clave para tomar la decisión está en pararte a pensar en cuáles son tus objetivos vitales y qué estás dispuesto a hacer para conseguirlos. En otras palabras, practicar lo que se conoce como gasto consciente y que aliena tus gastos con lo que te hace feliz y tus objetivos reales.
Para que lo entiendas mejor, a todo el mundo le gusta vivir en el centro o cerca del trabajo porque es más cómodo. Sin embargo, vivir en una zona u otra no suele formar parte de tus metas vitales. Comprar casa, formar una familia o jubilarte joven, sí. Esos 200 euros de diferencia entre un barrio u otro sí que pueden marcarla.
Por ejemplo, si tu objetivo es sumar 40.000 euros para la entrada de tu vivienda y ya cuentas con 10.000 euros, tardarás 28 años en lograrlo con un ahorro de 100 euros al mes y un interés del 1%, el propio de depósitos y cuentas corrientes. ¿Qué pasaría si sumas esos 200 euros que te ahorras en el alquiler cada mes? El plazo ya se reduce en 15 años.
🤯 Existe una relación entre dónde vives y cuánto dinero tienes que no es la que tú piensas ni la razón por la que tienes en mente.
Cómo saber qué barrios son más baratos y cuánto ahorrarás con un cambio
Para poder ver estas diferencias de precios entre ciudades y ahorrar con el alquiler existen diferentes herramientas:
- Índice de Referencia de Precios del Alquiler de vivienda del Ministerio de Vivienda, al que puedes acceder en este enlace. Esta sería la fuente más oficial, aunque no por ello la más pegada a la realidad de los alquileres.
- Informes de idealista con la evolución del precio por metro cuadrado y cómo ha ido evolucionando a lo largo del tiempo.
- Herramienta de Fotocasa con un índice de precios y también los servicios que encontrarás en cada barrio.
Cómo negociar el alquiler y conseguir una rebaja
Más allá de elegir dónde quieres vivir de alquiler, un truco para pagar menos de alquiler es tener claro que en el arrendamiento todo puede negociarse. Y es que, una cosa es el precio de salida que ves y otra el que puedes conseguir. Y lo mismo aplica a las subidas del alquiler que te quiera aplicar el casero.
Alquilar es una negociación entre inquilino y casero y el segundo no siempre tiene por qué tener ‘la sartén por el mango’.
👉 Alquilar una vivienda es cosa de dos y lo idóneo es que ambas partes salgan ganando con la operación. Tú con un buen precio por el alquiler y el casero con un inquilino mejor que la media.
Estos son los mejores trucos para negociar y pagar menos de alquiler.
Ten claro lo que vales como inquilino
Como inquilinos, estamos acostumbrados a que el casero sea quien dicta las normas porque, a fin de cuentas, lo que tú quieres es que te alquile la vivienda. Cambia esa forma de pensar. Las reglas han cambiado, y más con la crisis económica.
Ahora mismo, si tienes un empleo estable, un contrato indefinido y solvencia, hazte valer, sobre todo ahora en tiempos de crisis. Los arrendadores buscan inquilinos solventes, que paguen, vayan a estar tiempo y no den problemas.
Si reúnes esos requisitos, aprovéchalos.

Ten claro lo que busca el casero
Quien alquila un piso busca obtener un beneficio económico, pero también seguridad y comodidad. Es decir, buscan personas que vayan a estar tiempo en el piso, sepan que lo van a cuidar y que son solventes.
Si cumples esas tres características, negocia hasta la saciedad porque eres un inquilino 10.
Averigua la circunstancias de tu casero
Cada casero es un mundo. No es lo mismo una persona con varios pisos en alquiler que constituyen sus únicos ingresos que un casero que tiene un único piso o dos hermanos que han invertido en pisos para alquilar.
Estas circunstancias harán que primen unos aspectos sobre otros, desde estabilidad hasta la comodidad de saber que te encargarás tú de los arreglos del piso.
Adelanta dinero
Ofrece desde una mensualidad hasta un año entero de alquiler por adelantado y aprovecha que los seres humanos preferimos “pájaro en mano que ciento volando”.
Esa capacidad de adelantar el dinero del alquiler demostrará que tienes solvencia, que el piso te interesa y, además, te puede ayudar a ahorrar gastos añadidos como los avales bancarios.
Aprovecha esa ventaja al negociar el alquiler del piso.
Alquila a quien quiere vender (y tiene un precio desorbitado)
Infórmate sobre los precios de venta de la zona y si ves un piso muy por encima de la media, hazle una oferta de alquiler. Ofrece adelantar mensualidades y pon facilidades si consigue vender la casa al precio que ahora tiene y que sabes no alcanzará en el mercado libre.
A cambio, negocia bien el alquiler para que sea más barato. Así podrás vivir en la zona que quieres y mantener tu presupuesto.
Y, por supuesto, si tú sabes cuál es el precio justo de la casa, reserva una opción de compra en esa franja si llega una oferta similar.
Alquiler con opción a compra
Si quieres comprar a medio plazo, puedes acogerte a esta modalidad con la que cada mes adelantas un dinero por la futura compra. La clave está en que como vas a comprar en 5 años, por ejemplo, puedes negociar un precio de alquiler inferior.
Encárgate tú del mantenimiento
Saber que el inquilino va a cuidar el piso es clave para el casero. Si te ofreces a hacer todo el mantenimiento, tendrás mucho ganado y, además, sabrás que tu piso siempre estará en buenas manos.
También puedes usar la baza de pagar a medias mejoras en la vivienda a cambio de mantener el precio del alquiler sin cambios durante un tiempo. Esta es una fórmula diferente, pero muy efectiva, de negociar el alquiler de la vivienda y conseguir una rebaja.
Ofrécete a pagar el seguro de alquiler
El coste de un seguro de protección de pagos por el alquiler está entre los 180 euros y los 450 euros al año y pueden garantizarte una rebaja de 100 euros al mes o 1.200 euros al año.
Negocia cuando el precio sube, y cuando baja
Por último, si vives de alquiler, no dudes en negociar si los precios caen. Igual que tu casero subirá el precio del alquiler cada año, si sabes que los precios han caído, plantéale la opción de una rebaja, sobre todo si llevas años alquilado y eres un buen inquilino.
Busca alquileres con gastos incluidos
Esta herramienta para ahorrar en el alquiler consiste en buscar una vivienda que ya incluya todos los servicios básicos que vas a usar.
A cambio, el alquiler puede ser algo más elevado, pero normalmente compensará.
Este sistema es habitual en el alquiler por habitaciones y cada vez más en modelos residenciales específicos de alquiler con todo incluido.

No puedo pagar yo y mi pareja lo del piso que es bástante y no estamos en una buena situación pa pagar todo los dos
Buenas,
Si prevés tener problemas para hacer frente al alquiler, puedes tratar de negociar con el propietario una rebaja o contratar un seguro que se haga cargo del pago del alquiler si, por ejemplo, pierdes el trabajo. Lo más normal es que tu casero disponga ya de un seguro similar por si no podéis hacer frente al alquiler.
Otra opción sería buscar un cambio de piso para tener un alquiler que no suponga un peso tan elevado para tus finanzas.