Las finanzas tienen tanto que ver con el dinero y los números como con la psicología. El dinero puede ser fuente de tranquilidad o de estrés, según cómo lo gestiones y cuál sea tu actitud hacia él.
Si todo lo que lo rodea tus finanzas te provoca ansiedad o, simplemente, no consigues ahorrar, puede que tengas un trauma financiero. Y también es muy posible que ese trauma con el dinero sea una de las causas por las que tu economía no avanzas y tú sufres.
Cambiar tu relación con el dinero y tu percepción puede ayudarte a mejorar y eso empieza por saber qué es lo que te pasa.
ÍNDICE
Qué son los traumas financieros
Según la RAE, un trauma es un “choque emocional que produce un daño duradero en el inconsciente” o una “emoción negativa, fuerte y duradera”. Aunque genérica, esa definición de lo que es un trauma también aplica para los traumas financieros.
Y es que, un trauma financiero no deja de ser una herida respecto al dinero o su gestión que no hemos conseguido cerrar o asimilar adecuadamente. De estos traumas surgen después muchas de las creencias limitantes sobre el dinero que arrastramos en nuestra vida.
Por ejemplo, a una persona que haya perdido dinero en la crisis de 2008 es posible que cada caída del mercado le genere una enorme ansiedad o, en un caso extremo, la idea de hacerlo les genere sensación de miedo. Del mismo modo, quien ha visto sufrir a sus padres por dinero, tenderá a ser más conservador y ahorrador.
De dónde surgen los traumas financieros
Como todos los traumas, los que tienen que ver con el dinero surgen de experiencias pasadas que supusieron algún tipo de shock.
Estas experiencias pueden ser muy intensas (perder todo tu dinero en bolsa) o simplemente el fruto de los aprendizajes de toda una vida. En otras palabras, de la actitud de tu entorno de pequeño frente al dinero y también de tus propias vivencias (tus padres eran muy conservadores con el dinero y reacios a gastar)
Según diferentes estudios, buena parte del comportamiento financiero como adultos tiene que ver con los sentimientos hacia el dinero entre los 5 y los 10 años, una etapa en la que más los niños aprenden principalmente por imitación y por las emociones que perciben en su entorno.
El estudio muestra como los hogares con menos recursos o donde el gasto estaba más controlado, tienden a ahorrar más o pensar mejor antes que de gastar. Por el contrario, los niños de hogares con más recursos y menos estrecheces, tiende a consumir más y de forma menos reflexiva.
Cómo se manifiestan
Un trauma financiero tiene muchas formas de salir a la luz, algunas más claras que otras. La principal y más genérica es una relación poco sana con el dinero que lleva a tomar malas decisiones financiera y a no tener el control de las mismas, lo que tiende a multiplicar el problema.
Entre las consecuencias más repetidas figuran actitudes y sentimientos como los siguientes:
- Evitación y huida, que se da en casos en los que incluso pensar en dinero puede crear ansiedad y estrés. Como resultado, se evita directamente el problema. Esto se traduce en no mirar las facturas, no tener un presupuesto o ser incapaz de mantenerlo y, en general, no tener noción de tu situación financiera, pero seguir consumiendo igualmente.
- Autosabotaje financiero, especialmente cuando se trata de aumentar los ingresos y ganar más dinero. Todos tenemos un termostato financiero, que marca la cantidad de dinero que estamos cómodos gestionando y cuando lo superamos, tendemos a tomar decisiones racionales o inconscientes para volver a él. Los traumas financieros pueden afectar a esta cifra. Por fortuna, es posible regular tu termostato financiero.
- Compras compulsivas y gasto excesivo. Es uno de los patrones de consumo más repetidos y no solo por quienes han sufrido traumas financieros. En general, muestra una falta de control que puede ser derivada por un trauma con el dinero o por otras condiciones. La sociedad consumista actual no lo pone fácil para evitarlo.
- Terror a la inversión. Este tipo de actitudes pueden ser consecuencia de un trauma o simplemente un reflejo natural de la aversión a la pérdida de los seres humanos. Si en tu familia habéis sufrido alguna gran pérdida en bolsa o has visto a tus padres pasarlo mal por alguna inversión que no salió bien o cuando escuchabas que la bolsa estaba cayendo.
- Enfocar las finanzas desde la escasez, que se traduce en un exceso de ahorro o que cualquier decisión de gasto se convierta en una situación de estrés. Este tipo de comportamientos son muy limitantes, ya que te impiden disfrutar del fruto de tu trabajo, al existir una desconexión entre tu nivel de ingresos y el disfrute de cualquier gasto.
- Falta de límites financieros, que cristaliza en decisiones dañinas como no cobrar dinero por trabajar, cobrar menos de lo que sabes que mereces o prestar dinero cuando tu situación financiera no es la mejor.
- Descontrol con el dinero. Esto es algo muy habitual. Personas que no tienen la más mínima noción de cómo y dónde gastan y que la simple idea de tener que controlar sus finanzas hace que se paralicen.
Al final, todos los traumas financieros terminan manifestándose en comportamientos y acciones negativos hacia el dinero y haciendo que el problema se perpetúe o incluso que vaya a más, generando una enorme frustración y sufrimiento por el camino.
Como combatirlos
¿Es posible superar los traumas financieros? ¡Por supuesto! Esa es la buena noticia al respecto. Los traumas financieros se pueden combatir y superar, aunque hace falta trabajo para conseguirlo.
Existen diferentes herramientas para combatir los traumas con el dinero. Una de las más útiles es hablar abiertamente del problema en particular y del dinero en general. Como con cualquier otro problema mental, esconderlo nunca es una buena solución.
Otra herramienta para un diagnóstico inicial son los test Klontz Money Script Inventory-Revised o KMSI-R. Se trata de un breve cuestionario que evalúa tu actitud y creencias hacia el dinero. Aquí puedes ver un cuestionario en versión PDF y aquí hacer uno online.
También puedes mejorar tu inteligencia financiera para tomar mejores decisiones y cambiar algunas de tus creencias limitantes sobre el dinero.
Por último, recuerda que existen terapeutas especializados en combatir cualquier trauma financiero y los miedos asociados al dinero. Incluso un terapeuta no especializado podría ayudarte a entender algunos de tus comportamientos hacia el dinero que más ansiedad y frustración te provocan.

Me gustaría recibir terapias para superar traumas financieros
Buenas María,
Quien te puede ayudar en ese sentido es un psicólogo.