¿Merece la pena un seguro a todo riesgo?

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Compensa un seguro a todo riesgo para tu coche

El seguro de coches es un gasto ineludible. Si tienes un coche o una moto y quieres andar con él, debes tener un seguro. Lo dice la ley. Lo que la ley también establece es un nivel de aseguramiento mínimo y a partir de ahí deja que seas tú quien decidas el nivel de cobertura que quieres asumir. Esto es lo que hace que muchas personas se pregunten ¿Merece la pena un seguro a todo riesgo? ¿Y con Francia? ¿Qué coberturas necesito de verdad?

La realidad es que no todo el mundo necesita un seguro a todo riesgo ni las máximas coberturas. Cada conductor tiene sus circunstancias y éstas serán las que marquen el tipo de póliza que debe contratar.

Tres tipos de seguros

Antes de darte las claves sobre si necesitas o no un todo riesgo es importante repasar qué tipos seguros de coche hay en el mercado y qué cubre cada uno.

  • Seguro obligatorio. Es el seguro mínimo que marca la ley y que cubre lo que se conoce como Responsabilidad Civil Obligatoria. En otras palabras, sirve para pagar los daños que puedas ocasionar a otras personas y cosas. Si tú te lesionas no te indemnizarán y tampoco te pagarán por los daños que sufra tu coche. Está pensado para cubrir a terceras personas, no a ti.
  • Seguro a terceros. Desde el seguro básico hasta los ampliados, cubre la Responsabilidad Civil Obligatoria y añaden coberturas opcionales como daños del conductor (indemnización por fallecimiento, invalidez y el pago de gastos médicos si tienes un accidente), asistencia en viaje (grúa, entre otras cosas), robo e incendio, lunas o defensa jurídica. Lo que siguen sin cubrir son los daños del coche en un accidente en el que tú seas culpable o sí, por ejemplo, te das un golpe tú solo.
  • Todo riesgo o Daños propios. Es el seguro más completo. En la mayoría de los casos agrupa todas las coberturas anteriores (no tienen por qué ser así) y suma además los daños que pueda sufrir el coche en un accidente en el que tú eres culpable. Es un seguro más caro y por eso las aseguradoras usan lo que se conoce como franquicia, una cantidad de la indemnización que correrá a cargo del aseguradao (no te preocupes, más adelante te explicamos mejor en qué consiste).

En resumen, la diferencia del todo riesgo es que la aseguradora también te pagará una indemnización por los daños que sufra tu coche, seas tú o no el culpable del siniestro y haya o no otro conductor involucrado. Con esto claro, ¿Es una buena idea contratar una franquicia? ¡Vamos a verlo!

¿Compensa un seguro de coche con franquicia?

A nadie le gusta pagar de más, y mucho menos para algo que a priori no tiene pensado utilizar. Sin embargo, todo el mundo quiere seguridad y ahí es donde reside el negocio de las aseguradoras. Como es lógico, un seguro a todo riesgo siempre será más caro que uno a terceros. Precisamente por eso nos preguntamos si merece la pena contratarlo.

Hay tres cuestiones claves que debes preguntarte para responder la cuestión:

La edad del automóvil

Este es el elemento más importante. Como norma general, cuanto más viejo sea el vehículo, menos interesará tenerlo a todo riesgo. Desde la OCU señalaban hace unos años que un todo riesgo sólo compensa hasta el sexto año de vida del coche. A partir de ese momento sería más recomendable un terceros ampliado.

El motivo de esta recomendación tiene que ver con la forma en la que las aseguradoras indemnizan en caso de accidente por los daños sufridos por el coche. Y es que en caso de siniestro total, tu seguro no te va a pagar siempre lo que vale el coche en el mercado, sino lo que marque tu póliza, que distingue entre valor a nuevo (lo que costaría un coche nuevo), el valor de mercado y el valor venal (marcado por unas tablas que publica el Gobierno). Lo normal es que la indemnización varíe de la siguiente forma:

  • Durante los dos primeros años de antigüedad del coche percibirás el valor a nuevo. Tu seguro te pagará lo que costaría un coche nuevo en el momento del accidente.
  • A partir del tercer año el valor de mercado o un porcentaje del mismo.
  • A partir del quinto año el valor venal del coche.

Estos baremos se mantendrán para cualquier accidente. Para que lo entiendas mejor, si tienes un coche de 10 años que para tu compañía tienen un valor de 2.500 euros y tienes un golpe cuya reparación es de 4.000 euros y excede esta cantidad (por ejemplo un cambio de piezas que hay que traer del extranjero más trabajo de chapa y pintura), la compañía declarará el coche siniestro total y te indemnizará con 2.500 euros.

El objetivo de un seguro a todo riesgo es que te arreglen el coche y cuando cualquier reparación puede hacer que te lo declaren siniestro total, deja de ser interesante.

Tu perfil como asegurado

Este es un perfil mucho más subjetivo que sería como el umbral de sueño a la hora de invertir tu dinero. En otras palabras, la seguridad mínima que quieres para tu coche y para ti.

Si eres de los que por trabajo o por estética necesitas que el vehículo esté siempre perfecto e impoluto, el todo riesgo es para ti, porque te asegura que te repararán tu vehículo. De hecho, hay compañías como la Mutua Madrileña que se promociona ofreciendo tres partes al año sin subida de prima. Y es que una cosa debes tener clara: cuanto más uses el seguro, más caro te saldrá cada año.

Piensa cómo quieres tener el coche y lo que te costaría dejarlo un tiempo con un arañazo.

El uso que le des al coche

Las aseguradoras se manejan por probabilidades estadísticas y tú deberías hacer lo mismo. Si coges el coche todos los días es más fácil que tengas un accidente que si solo lo usas el fin de semana por mucho que tu supuesta pericia al volante sea mayor porque estás más acostumbrado a conducir.

En este sentido, cuanto más uses el coche más te compensará tenerlo asegurado a todo riesgo. Eso no quiere decir que vayas a usar esta cobertura ante cualquier mínimo ‘toque’ del coche, sólo que estarás cubierto si, por ejemplo, desaparcas sin fijarte que tienes un bolardo enfrente y rompes la transmisión.

Cuándo poner una franquicia a tu todo riesgo

La franquicia es una suerte de copago en el seguro de coche. Es una cantidad fija que pagarás de la reparación en caso de siniestro. A modo de ejemplo, con una franquicia de 200 euros, tú tendrás que hacer frente a los 200 primeros euros de cada reparación. En caso de que la indemnización marcada sea de 500 euros, tú pagarás 200 y la compañía los 300 restantes.

La principal ventaja de la franquicia es que permite abaratar enormemente el precio del seguro al tiempo que se mantiene el todo riesgo como garantía. La siguiente tabla de Autopoliza.com muestra las diferencias.

La franquicia en el todo riesgo

Desde autopoliza explican que la clave para elegir es hacer un repaso a tu historial de acciones para saber cuántos has tenido y su importe. Así podrás tomar una mejor decisión.

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¿Y AHORA, QUÉ DEBERÍAS HACER?

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