Qué cosas debes y no debes comprar nuevas y cómo averiguarlo

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el efecto diderot o las compras que incitan a mas compras

“El precio es lo que se paga, el valor lo que se obtiene a cambio”. Esta frase pertenece a Warren Buffett, uno de los mayores gurús en el ámbito de la inversión y un fijo entre los cinco primeros puestos de la lista Forbes de los más ricos del mundo. Compramos cosas nuevas todos los días y lo hacemos casi sin pensar en que podrían existir otras alternativas en el mercado de segunda mano. En otras palabras, rara vez tenemos en cuenta esa relación tan importante de la habla el Oráculo de Omaha.

Uno de los consejos más repetidos para frenar el consumismo es esperar unos días antes de cerrar una compra y buscar alternativas más baratas, empezando por comprar ese mismo objeto pero usado. El motivo es que hay productos en ocasiones resulta difícil justificar la diferencia en el precio entre un objeto nuevo y otro usado en relación al valor que recibes.

Los españoles todavía arrastran las secuelas de los tiempos de necesidad de postguerra y quizás por eso todavía existe cierto rechazo hacia lo usado. En lugar de aplicar la lógica financiera se sucumbe a la presión social: “¿Por qué lo compras usado si puedes comprarlo nuevo? ¿Acaso eres pobre? O, peor todavía ¿eres un tacaño?”.

Los millonarios son capaces de escapar de esa espiral y pensar de forma diferente. El mejor ejemplo es Sam Walton, fundado de Wal-Mart y aficionado a las avionetas, que utilizaba para elegir desde el aire las mejores localizaciones para sus nuevas tiendas. Con su fortuna podía haber comprado un millón de nuevas avionetas, pero siempre apostó por las de segunda mano porque simplemente pensaba que la relación calidad-precio de las avionetas de segunda mano era mucho mejor.

Y no es el único, Warren Buffett estuvo conduciendo su antiguo Cadillac hasta que prácticamente dejó de funcionar y sólo tienes que pensar en la frugal vestimenta Mark Zuckerberg, que además le sirve para evitar pensar en qué ponerse cada mañana. En otras palabras, las grandes fortunas tienen claro lo que cuesta el dinero y por qué hay productos que no merece la pena adquirir nuevos.

Cosas que no deberías comprar nuevas

¿Qué cosas merece la pena pensar en comprar de segunda mano? Desde un punto de vista financiero hay determinados objetos que, en principio, te van a aportar el mismo valor usados que sin usar. Estos son algunos ejemplos.

  • Tu coche. La literatura sobre si compensa comprar un coche nuevo o usado es extensa. Lo que debes valorar en primera instancia es que sólo por salir del concesionario un vehículo pierde cerca del 20% de su valor en teoría. ¿Pagarías esa diferencia sólo por estrenarlo? El problema de los coches es que son un símbolo de estatus social, lo que hace que muchas personas pierdan la perspectiva sobre su verdadera función: transportarte de un lugar a otro. Si es tu caso, aquí te damos las claves para elegir tu coche como lo haría un economista. Otra cosa diferente es que seas un apasionado de los coches e incluso si es así, recuerda cómo actuaba Sam Walton con los aviones.
  • Muebles, ropa y accesorios para de bebés. Esto es algo que la mayoría de padres descubren demasiado tarde, precisamente cuando viven la experiencia de ser papás y mamás primerizos y han comprado todo lo necesario para el primer e incluso el segundo año. Un buen ejemplo es la cuna, que tiene una vida útil cercana a los dos años y medio en el mejor de los casos y que puede reutilizarse sin problema. Lo mismo puede aplicarse a cambiadores y muebles especialmente adaptados por los pequeños. Basta con buscar un poco en portales de venta de segunda mano y verás de todo en perfecto estado a la mitad de precio.
  • Equipamiento deportivo. En este caso no se trata tanto de que una bicicleta estática pierda valor por estar usada, que también, sino de la facilidad para encontrar productos prácticamente nuevos a precios rebajados. Piensa en todas las personas que conoces que han equipado su casa con aparatos deportivos que ahora no usan y que venden muy por debajo de su valor por el espacio que ocupan.
  • Muebles. Salvo los muebles antiguos y de colección, cuyo valor sí puede mantenerse e incluso incrementarse, lo más normal es que no puedas vender tu mesa del salón ni por el 50% de lo que la compraste aunque sólo haya pasado un año. Suma a esto las mudanzas y podrás encontrar muebles en buenas condiciones a precios muy rebajados.
  • Libros, videojuegos y música. Es cierto que un libro nuevo tiene un olor especial, pero también que lo que de verdad te interesa, salvo ediciones especiales, es la historia. La trama no va a cambiar porque alguien la haya leído antes, pero el precio sí. Puedes incluso reducirlo a cero si acudes a la biblioteca. Con los videojuegos ocurre algo parecido, aunque para eso deberás ser capaz de esperar unas semanas desde el lanzamiento para poder comprarlos, lo justo para que otro jugador se lo haya pasado.
  • Joyas. Puede sorprenderte, pero la realidad es que las joyas no aumentan su valor con el paso del tiempo, más bien al contrario. Pueden perder hasta un 10% de su valor dependiendo de las colecciones y marcas, algo que también puede aplicarse al segmento de los relojes de lujo. Si buscas, puedes encontrar verdaderas gangas en el mercado de segunda mano.

Cómo tomar la decisión

Con los ejemplos anteriores ya tendrás una idea de qué elementos valorar a la hora de comprar un producto nuevo o usado. De forma resumida, hay cuatro cuestiones clave.

  • La velocidad con la que se deprecia su valor. Cuanto más rápido sea, mayor la inclinación hacia el mercado de segunda mano.
  • La oferta de mercado. En otras palabras, si se vende o no ese mismo producto y los precios u ofertas que se puedan conseguir. El mejor ejemplo sería el de los muebles, donde las mudanzas proporcionan verdaderas gangas, aunque con el inconveniente de que no puedes elegir lo que quieres.
  • Tu valoración personal. No siempre tienes por qué tomar decisiones según criterios financieros, tus preferencias también deben tener un peso específico. En este  post te damos la clave para gasta lo que quieras sin remordimientos.
  • Saber lo que de verdad te cuesta. En otras palabras, la diferencia entre comprarlo nuevo o de segunda mano según el impacto en tu vida. La mejor forma de hacerlo es con el truco de medir tu tiempo en horas de trabajo. Aquí te decimos cómo hacer el cálculo bien.

Cuándo comprar cada producto

Por último, si de verdad quieres aprovechar el potencial del mercado de segunda mano, debes saber que el consumo es algo cíclico. Hay épocas en las que determinados productos se venden más que otros y eso afecta a su precio. En este sentido existe una clara relación entre la oferta de productos nuevos y las oportunidades de segunda mano. Para que lo entiendas mejor, cuando se venden más televisiones nuevas es más fácil encontrar ofertas de segunda mano, del mismo modo que cuando sale un nuevo teléfono, podrás encontrar la anterior versión a un precio muy reducido.

Así, por ejemplo, enero es uno de los mejores meses para comprar casi de todo salvo aparatos deportivos, porque muchas personas se plantean como objetivo del año adelgazar. Eso sí, los regalos de navidades harán que encuentres gangas de todo tipo en el mercado de segunda mano.

Para nuevas compras, enero es un gran mes para adquirir bicicletas, porque según explican desde El Confidencial los nuevos modelos salen al mercado en febrero y las tiendas deben hacerles hueco, así que lanzan ofertas para vaciar su stock. Algo parecido ocurre con los muebles y las nuevas colecciones.

En febrero encontrarás ropa y equipo de montaña, pero también móviles, ya que la mayoría de compañías presentarán este mes los nuevos modelos. Para marzo deja la compra de maletas y bolsas de viaje, en tanto que reserva abril para los portátiles.

En mayo puedes encontrar ofertas de prendas deportivas en las tiendas, ya que con la nueva temporada la mayoría estará deseosa de deshacerse del stock sobrante que no han conseguido colocar del año pasado. En junio y julio encontrarás ofertas de muebles de segunda mano por los traslados, que se multiplican en esta época. Además, las tiendas de muebles también renuevan su stock. Si quieres joyas, julio también es un mes propicio porque quien se vaya a casar ya habrá comprado su alianza y las tiendas querrán vender stock para preararse para las navidades.

En septiembre podrás comprar muy barato casi todo lo relacionado con el verano y en octubre tendrás ofertas en pantalones vaqueros, que curiosamente suben de precio en verano y navidades. También podrás comprar material de montaña a buen precio. Para noviembre deja la electrónica, que renueva stock pensando en la navidad y además cuenta con el Black Friday como protagonista.

 

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¿Y AHORA, QUÉ DEBERÍAS HACER?

Mi nombre es Luis Pita y mi libertad financiera es de 14 años. Es decir, si mañana dejase mi empleo, podría mantener el mismo nivel de vida sin trabajar hasta 2034.

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2 Comments on “Qué cosas debes y no debes comprar nuevas y cómo averiguarlo”

  1. Un día tendríais que hacer un Post de que, como y donde vender cosas que ya no necesitas o como pasar de pasivos a activos.

    1. Hola Ainhuki,

      ¡Gran idea! El de vender lo que ya no necesitas añadimos a nuestro listado de artículos, que seguro que es de utilidad pasadas las Navidades.
      En cuanto al segundo artículo, si te refieres de pasar de tener ingresos activos a acumular ingresos pasivos, en este artículo damos algunas fórmulas para lograrlo: Cómo generar ingresos pasivos.

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