¿Quieres invertir de forma segura? Entonces contrata un depósito bancario. A fuerza de repetirlo, esta es una idea que ha quedado grabada en la mente del ahorrador español y que da pie a la proliferación de depósitos plazos cada vez más cortos, como los depósitos a ultracorto plazo que ahora están de moda.
ÍNDICE
¿En qué consisten los depósitos a 1 y 3 meses?
Se trata de un plazo fijo con vencimientos entre 1 y 3 meses. Es decir, un depósito de muy corto plazo que funciona igual que cualquier otro depósito.
Esto quiere decir que: como ahorrador te comprometes a dejar tu dinero en la entidad durante el plazo pactado a cambio de un rendimiento que conoces de antemano.
A cambio, no podrás retirar el capital hasta el vencimiento y, en caso de hacerlo, perderás la rentabilidad pactada.
Esta es una de las grandes desventajas de los depósitos que no te afectará tanto en un depósito de muy corto plazo.
Sin embargo, hay otras cosas que no te cuentan de los depósitos a 1 y 3 meses e incluso 4 meses que hacen que no sean una opción tan atractiva como piensas.
¿Qué rentabilidad real ofrecen los depósitos a muy corto plazo?
Depósito al 4% TAE un mes suena muy bien como gancho, pero ¿sabrías decirme la rentabilidad real que obtienes con ese plazo fijo?
Ahí está el truco de este tipo de ofertas, que una cosa es el 4% que llega a tu cabeza y otra bien distinta el rendimiento final que obtienes. Porque una cosa te puedo adelantar, no va a ser esa cifra tan redonda que ves anunciada.
Y es que, ese 4% es TAE y se aplica a todo el año. ¿Resultado? Tú solo recibirás un porcentaje de esa cifra acorde al número de meses que invierta. Si es a un mes, recibirás 0,33% y si es durante 3 meses, un 1%.
Veamos cómo se calcula la rentabilidad en un depósito a corto plazo:
- Tomas el rendimiento TAE como punto de partida. Por ejemplo, un 4% a un año.
- Divides esa cifra entre los 12 meses que tiene el año. Así obtienes el rendimiento mensual. Por ejemplo, 4 / 12 = 0,333
- Multiplicas esa cifra por el plazo del depósito en meses. Por ejemplo, en un depósito a 3 meses la rentabilidad es de: 0,33 * 3 = 1%.
Este cálculo sirve tanto para depósitos a muy corto plazo como para cualquier plazo fijo con vencimientos inferiores a un año.
¿Es una buena idea invertir en un depósito a corto plazo?
Más que buena o mala idea, los depósitos son una de las opciones para mover el dinero de corto plazo. Así de sencillo.
Lo importante aquí es que entiendas lo que te pueden aportar frente a otras opciones como los depósitos tradicionales, los fondos monetarios o las cuentas remuneradas, que abordamos en esta serie de artículos:
- Depósitos o fondos monetarios ¿Cuál es mejor?
- Cuenta remunerada o fondo monetario: ¿Cuál es mejor?
- Depósito o cuenta remunerada: ¿Cuál es mejor?
De forma resumida, un depósito a 1-4 meses es una solución para un dinero a muy corto plazo. Ayuda a que ese ahorro que vas a necesitar en el cortísimo plazo no pierda valor, pero dista mucho de ser una buena opción a largo plazo tanto si buscas rentabilizar tu fondo de emergencia como hacer crecer tu patrimonio de verdad.
Para lo primero, hay otras opciones más adecuadas que:
1- No te obliguen a estar constantemente revisando qué depósito es mejor (cuenta remunerada o fondo monetario).
2- No tengan plazos temporales tan estrictos (cuenta remunerada o fondo monetario).
3- No paguen impuestos todos los años (fondo monetario).
En cualquier caso, con lo que yo quiero que te quedes de este artículo es en el segundo punto: lo que hay detrás de estos productos y su rentabilidad real.
Los depósitos a corto plazo se han convertido en uno de los reclamos comerciales y herramientas de marketing más utilizados por la gran banca. Su alta rentabilidad comparada con el resto de depósitos hace que suenen más atractivos de lo que en realidad son y, sobre todo, pueden confundirte respecto al rendimiento real que obtendrás.
Antes de abrir una cuenta por un depósito a un mes, calcula la rentabilidad que obtendrás y, sobre todo, ten en cuenta lo que esa entidad te ofrecerá para tu dinero una vez superado el periodo de promoción inicial.
