Cinco errores que cometes con tu tarjeta y que están minando tu libertad financiera

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Errores que cometes con tu tarjeta de crédito

Las tarjetas de crédito son una gran herramienta, pero al mismo tiempo suponen un enorme riesgo si no se usan de forma apropiada, algo que ocurre más a menudo de lo que nos gustaría.

Las deudas creadas por el dinero de plástico están ente las más habituales. Si no se tiene cuidado es muy fácil caer en la espiral de deuda de las tarjetas, especialmente si cuentas con ellas cuando eres joven y no tienes claras las repercusiones financieras de tus actos.

Estos son los errores que cometes con tu tarjeta y que están minando tu libertad financiera y tu futuro económico.

Gastas más de lo que tienes

Siempre que realizas cualquier compra a crédito estás pidiendo un dinero adelantado que todavía no tienes o que ya está en tu cuenta pero que no deberás abonar hasta que no llegue el día de pago.

Una tarjeta de crédito en modo de pago único aplazado funciona de la siguiente forma: cada vez que compras la entidad apunta la cantidad, pero no realiza ningún cargo contra tu cuenta corriente. Cada adquisición se va sumando a la siguiente durante todo el mes y llegado el día que tengas marcado, se procede a cobrar todas las compras en la cuenta que hayas dado. Si tienes dinero debes preocuparte, se te hará un cargo y comenzarás el nuevo mes a cero.

El problema llega si no hay dinero en la cuenta. En ese caso se activará el crédito de la tarjeta, que se hará cargo de esas compras y tu tendrás que ir devolviendo ese dinero mes a mes con sus correspondientes intereses. En otras palabras, estarás endeudado y si tu situación financiera es delicada puede costarte más de la cuenta salir de ese agujero.

Tienes la tarjeta en modo revolving

La tarjeta de crédito puede funcionar bajo diferentes modalidades. La que acabo de describir es la más benigna, pero por desgracia no es la que la mayoría de plásticos usa por defecto. Lo normal es que tu banco te entregue la tarjeta en modo revolving con un pago mínimo mensual y que, si no dices nada, así sea como funcione.

La diferencia entre el pago aplazado y el revolving con pago mínimo mensual es enorme y te hará pagar mucho más en intereses sin que apenas te des cuenta. El sistema funciona de manera que en lugar de afrontar a final de mes (o en la fecha que pongas) todas tus compras, el crédito se activa automáticamente con un pago mínimo al que irás haciendo frente todos los meses. Esto garantiza al banco que pagarás intereses por el dinero prestado (de la otra forma no los pagas).

Para que lo entiendas mejor, esto es lo que me pasó hace tiempo por descuido más que por desconocimiento. Compré unos billetes de avión por 1.330 euros para aprovechar los seguros asociados a la tarjeta pensado que la fórmula de pago era aplazado. La sorpresa llegó con la primera carta del banco y un primer pago de 75 euros. 63 euros eran de amortización de capital (devolución de los 1.330 euro) y el resto ¡12 euros! Se iban en concepto de intereses y gastos de gestión. Esa iba a ser la tónica general hasta devolver los 1.330 euros. Las cifras, de no haberlo detectado a tiempo hubiesen sido: 21 mensualidades para devolver el dinero con 253 euros en intereses.

Así funciona el revolving y así arruina tu futuro financiero, porque crea la ilusión de que tienes más dinero del que en realidad posees.

Sueles olvidar el día de pago

Incluso si cuentas con una tarjeta de pago único aplazado es posible que se te pase el día de pago y no tengas suficiente dinero en la cuenta. Ahí es donde empezarán los problemas porque tendrás que pagar intereses por ese dinero y también comisiones por demora y reclamación de posiciones deudoras.

Si es tu caso, mira aquí cómo eliminar las comisiones en tu tarjeta.

Tienes más de una tarjeta de crédito

Otro de los errores más habituales es tener más de una tarjeta de crédito. Hay quienes recomiendan romper todas las tarjetas y quedarse sólo con la de débito, pero en realidad es recomendable contar por lo menos con una. Los motivos son por un lado los seguros asociados, que son mejores que en un producto de débito, y, por otro lado, que hay servicios que exigirán que dispongas de una tarjeta de crédito.

Si, por ejemplo, quieres alquilar un coche, tendrás que presentar tu tarjeta de crédito. Esta es la forma que tienen la compañía de asegurarse que puedes pagar cualquier desperfecto en el vehículo, ya que siempre pueden activar el crédito para cobrar.

Suponen un enorme coste de oportunidad

El interés compuesto es una gran fuerza que juega a tu favor cuando inviertes, pero que también puede jugar a tu contra cuando tienes una tarjeta de crédito a la que no prestas atención.

Cada vez que realizas un pago con tu tarjeta de crédito en modo revolving estás destinando tu dinero a algo que ya has consumido y pagando intereses por ellos. Imagina que en vez de pagar 100 euros al mes lo destinases a un buen fondo de inversión durante 40 años. ¡Podrías tener más de un millón al mes!

Al final lo que ocurre es que el interés que pagas es una penalización, pero el que recibes es una recompensa ¿cuál prefieres?

Por qué gastamos tanto con la tarjeta

La respuesta rápida y también cierta es que gastamos más con la tarjeta de crédito porque es más fácil. Es un dinero que siempre está ahí disponible y nunca se termina como el dinero en metálico.

Los científicos llevan tiempo estudiando qué hay detrás de los gastos con la tarjeta de crédito y han llegado a dos conclusiones. La primera es que gastamos más porque la sensación al pagar no es la misma que al hacerlo en metálico. Buena parte de las compras está vinculada a la experiencia del pago porque nuestro cerebro tiende a recomendar el consumo.

Según el psicólogo Ian Zimmerman, el consumo compulsivo no se templa cuando compramos con tarjeta, hace falta el contacto con el dinero para una experiencia plena.

Un estudio de 2012 de la Universidad de Kansas y de la Universidad de Carolina del Sur descubrió que los usuarios de las tarjetas de crédito suelen enfocarse en los beneficios del producto en lugar de los costes. El resultado es que tienden a consumir más.

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4 Comments on “Cinco errores que cometes con tu tarjeta y que están minando tu libertad financiera”

  1. De acuerdo con todo, pero no mezclemos tarjetas de crédito, con débito o las mejores; las monedero, que se recargan y cuando se agota el saldo se acabó lo que se daba

    Siempre he sido anti-tarjetas y pro-metálico, pero he de reconocer que la comodidad que aportan, la higiene y seguridad ante pérdida o robo, la rapidez al no tener que estar cambiando, contando, yendo al cajero, o los beneficios en descuentos que se obtienen al usar tarjeta, así como el tenerlas en una app en el móvil que nos libera de tener que llevar cartera, son grandes ventajas que me han hecho cambiar de bando

    Eso sí, solo uso tarjeta monedero, que tiene todas las ventajas y ningún inconveniente de las de crédito o débito

    1. Buenas Blas,

      Totalmente de acuerdo. No todas las tarjetas son iguales ni tienen los mismos peligros. El artículo está enfocado a las tarjetas de crédito, que son las que realmente generan problemas de consumo y espirales de deuda.

  2. Yo aprendí del error de las tarjetas de crédito y revolving… Con 19 años y sin ser consciente gasté dinero que no tenía, luego una crisis en mi sector hizo que fuera tirando de tarjeta para pagar seguros sociales y demás… Conclusión: una deuda de casi 20.000€ que terminé de pagar hace un par de años. Negocie un préstamo personal caro con una entidad financiera, rompí todas las tarjetas de crédito y me deshice de todo lo que no era imprescindible, incluso del coche. En cuestión de casi 2 años empecé de nuevo a ver la luz…
    Mucho cuidado con esas p**** tarjetas!!

    1. Buenass Luis,

      Me alero de que hayas podido salir de la deuda de las tarjetas de crédito. La verdad es que requiere esfuerzo y un buen plan, así que enhorabuena.
      A partir de ahí, comparto tu visión sobre los peligros de las tarjetas y la falta de transparencia e información sobre ellas.

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