Qué cosas debes revisar en tu seguro de hogar

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Cómo ahorrar con el seguro de hogar

¿Te has parado alguna vez a leer la póliza de tu seguro de hogar? Lo más probable es que no, salvo que alguna catástrofe en casa te haya obligado a hacerlo.

Los seguros son uno de esos productos que se contratan sin reparar en ellos, en lo que cubren o en como funcionan realmente, igual que la hipoteca. En el caso del seguro de hogar, lo más habitual es contratarlo por obligación al firmar la hipoteca de la casa o por convención social. En otras palabras, porque todos tus vecinos lo tienen y tú no vas a ser menos.

El error más habitual al contratar un seguro de hogar es hacerlo sin revisar la póliza. En otras palabras, firmar fijándote solo en el precio o en la recomendación del comparador de seguros de turno. Así es fácil que tengas un seguro muy caro que cubre cosas que no necesitas o uno tan barato que no te sirva para lo que quieres.

La mejor forma de ahorrar en el seguro de hogar es tener el seguro que necesitas al mejor precio, ni más ni menos. ¿Cómo puedes averiguarlo? Fijándote en tres elementos concretos de la póliza: las coberturas, los límites económicos de protección y las exclusiones.

Para que no te tengas que leer tu póliza entera, te vamos a resumir qué elementos debes buscar. Así es como lograrás ahorrar de verdad en el seguro de hogar independientemente de con quien lo contrates.

Coberturas que necesitas en el seguro de hogar

Las coberturas del seguro de hogar son el alma de la póliza. Es lo que determina en qué casos vas a poder hacer uso del seguro y en qué casos no.

La mayoría de seguros de hogar son seguros multirriesgo que cubren más de una contingencia o imprevisto. Para que lo entiendas mejor, lo que hace la aseguradora es juntar muchas coberturas diferentes bajo un mismo producto y ofrecerlo todo paquetizado.

La consecuencia es que la mayoría de seguros incluirán coberturas básicas que todos deberían tener y otras accesorias que no te interesan tanto y que puede que nunca utilices. Es como esa segunda opinión médica que se añade al seguro de vida y que sirve para aportar valor de cara al cliente o justificar un precio más elevado.

En el caso de los seguro de hogar, las coberturas pueden ser de lo más variado, pero hay cuatro coberturas que siempre deberían aparecer:

Responsabilidad Civil en el seguro de hogar.

Esta es la cobertura más importante y también una de las menos valoradas como asegurado. La razón es que la responsabilidad civil no cubre los daños en tu casa, sino que cubre los daños que tú puedas ocasionar por problemas en tu vivienda.

Imagina que se te inunda el baño y causas daños en la casa de tu vecino. Sin un seguro de hogar con responsabilidad civil, tendrás que arreglar tu baño y también la casa del vecino. Ahora piensa que no es solo una humedad en la casa del vecino sino que es un incendio que afecta a tu casa y quema la suya… Esta cobertura se encarga precisamente de este tipo de situaciones.

Además, es la mejor forma de evitar problemas con los vecinos porque ante cualquier eventualidad, sabes que estás cubierto y le puedes ofrecer una solución inmediata sin coste para ti.

Defensa jurídica

Esta cobertura funciona en sentido opuesto a la anterior y sirve para poder demandar a quienes hayan causado daños en tu vivienda y no quieran asumirlos. Imagina el caso de una gotera ocasionada por tu vecino que no tiene seguro y se niega a atender. Esta cobertura te ayudará a hacerlo. Además, también se encargará de tu defensa en caso de que demanden a ti.

Daños del continente

El continente dentro del seguro de hogar se refiere al la fachada, las pareces y la estructura de la vivienda, puerta incluida. Un buen seguro de hogar debe cubrir el continente, aunque si quieres ahorrar con tu póliza de hogar la clave es acertar con la cuantía que debe cubrir, como veremos en el siguiente punto.

En este sentido, antes de decidir qué quieres cubrir y hasta donde, no te olvides del seguro de tu comunidad de vecinos, que puede protegerte en ciertos supuestos.

Daños en el contenido

El contenido en el seguro de hogar abarca todo lo que hay dentro de la casa y es el que te cubre si te dejas un cigarro encendido que quema parte del salón, por ejemplo.

Asociado al contenido es posible añadir un sin fin de coberturas concretas que abarquen los daños eléctricos en electrodomésticos, los daños por agua o los daños estéticos, por poner algunos ejemplos.

Si quieres acertar con tu seguro de hogar y no pagar de más, tienes que estar dispuesto a bucear dentro de estas coberturas para ver cuáles son y hasta donde llegan. Este último punto es, de hecho, lo siguiente que debes revisar en la póliza de la casa.

Límites económicos de la protección: cuánto te puede pagar

Una cosa es estar cubierto ante un imprevisto y otra estar realmente cubierto. A modo de ejemplo, tu seguro puede cubrir los gastos médicos en el extranjero, pero si la cobertura sólo alcanza los 600 euros, es caso como no cubrir nada.

En el seguro del hogar pasa algo parecido, por eso mismo es importante revisar los límites de las coberturas o cuánto es el máximo que cobrarás de indemnización en cada caso.

En ciertas coberturas esa indemnización será un porcentaje del bien dañado menos su depreciación (por ejemplo con los electrodomésticos). Esto es lo que en términos aseguradores se conoce como infraseguro.

Sin embargo, en otras vas a ser tú quien establezca esta cantidad. Como ocurre con el seguro de vida, a mayor cantidad más caro será el seguro de hogar. La diferencia en este caso es que si incurres en lo que se denomina sobreseguro, puedes haber pagado de más para recibir de menos.

Una situación de sobreseguro consiste simplemente en asegurar algo por encima de su valor real. Esto puede pasar si decides que el continente de tu casa vale 250.000 euros cuando en realidad los muebles y lo que tienes en casa no vale más de 100.000 euros. En ese caso, por mucho que tu casas se queme hasta los cimientos y pierdas todo, el seguro sólo te pagará una parte de la cantidad asegurada. De esos 250.000 euros sólo recibirás los 100.000 que valían realmente tus pertenencias.

Por eso mismo, una de las claves para ahorrar en el seguro de casa y tener la póliza de hogar que necesitas al mejor precio es acertar con las cantidades que vas a asegurar. En otras palabras, calcular correctamente el precio del continente y del contenido.

Cómo calcular el valor del continente

Uno de los fallos al contratar el seguro de hogar es valorar el continente por el valor de compra. El precio de la compra de la vivienda siempre es más elevado que el valor del continente porque incluye elementos como el valor del suelo o los impuestos que pagas por la casa. Para calcular el valor del continente de forma sencilla puedes guiarte por la calidad de la vivienda y sus metros cuadrados siguiendo estos baremos.

  • 700 euros por m2 en un piso de gama baja o media.
  • 800/900 euros por m2 en un piso de gama alta o de lujo.
  • 900 euros por m2 en una casa adosada.

Cómo valorar el contenido

Lo más habitual es valorar el contenido de la vivienda sin pensar demasiado en su valor real. A fin de cuentas, calcular cuánto vale todo lo que tienes en casa puede ser una labor titánica. En este punto la primera opción que tienes es aplicar un baremo general dentro del seguro, según el cual el valor del contenido estará entre el 25% y el 30% del valor del continente. La segunda opción es pararte a pensar en los objetivos de mayor valor de la casa, cosas como colecciones o determinados muebles que puedan elevar ese porcentaje.

En este punto, recuerda que hay objetos especiales de gran valor que no entran dentro del continente general del seguro de hogar. Hablamos de obras de arte, joyas y otros objetos similares que primero deberás tasar y para los que la mayoría de pólizas de hogar establecen límites generales de entre 6.000 y 15.000 euros. De hecho, cuando el valor de un bien sea muy elevado, el seguro te recomendará que lo asegures aparte.

En cualquier caso, todos estos objetos de valor especial deberían estar incluidos de forma específica dentro de la póliza con ‘nombre y apellidos’.

Exclusiones

Todo seguro y toda cobertura tiene unos límite y las exclusiones son las que los marcan. Las exclusiones son supuestos en los que el seguro no te cubrirá por más que sufra tu casa.

Entre las exclusiones más habituales de las pólizas de hogar figuran, según Kelisto.

  • Los daños por instalaciones en mal estado
  • Los daños eléctricos
  • Los gastos de desatascado de tuberías
  • Las roturas accidentales
  • Los accidentes de fumador
  • El hurto fuera de la vivienda
  • El robo de joyas y dinero en metálico
  • Los bienes situados al aire libre
  • Los daños en el interior causados por fenómenos meteorológicos
  • Los daños por viento o lluvia de intensidad moderada

Para acertar con tu seguro de hogar es importante que repases estas exclusiones. Lo más habitual es que no puedas cambiarlas, pero por lo menos así sabrás a qué atenerte.

Estar bien informado sobre lo que de verdad cubre tu póliza de hogar te ayudará, por un lado, a sacarle más partido con coberturas que antes no conocías. Por otro lado, te evitará enfados innecesarios y pérdidas de tiempo reclamando incidentes que no te iban a cubrir.

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