Riesgo de secuencia de retornos: qué es y cómo puede afectar a tu jubilación

Dos personas pueden jubilarse con el mismo dinero y obtener exactamente las mismas rentabilidades después de 10 años y, aun así, terminar con patrimonios muy diferentes al cabo de ese tiempo. La razón está en el orden en el que llegan esas ganancias y pérdidas.

😨 Es lo que se conoce como el riesgo de secuencia de retornos, uno de los riesgos de inversión que conviene tener en cuenta cuando empiezas a retirar dinero de tus inversiones para complementar la pensión o vivir de tu patrimonio.

➡️ El planteamiento es sencillo: una caída de los mercados al principio de la jubilación puede tener consecuencias mucho mayores que esa misma caída varios años después. Entender el motivo y cómo funciona este riesgo te ayudará a planificar mejor cómo usar tus ahorros durante la jubilación y, sobre todo, a no quedarte sin ahorros en esa etapa de tu vida.

Qué es el riesgo de secuencia de retornos

🔎 La definición más académica del riesgo de secuencia de retornos: es el riesgo de que el orden en el que se producen las ganancias y pérdidas de una cartera afecte al dinero que tendrás disponible en el futuro.

También puedes encontrarlo como riesgo de secuencia de rendimientos o por su nombre en inglés, sequence of returns risk.

📌 Es un riesgo que está siempre presente al invertir, pero que sobre todo cristaliza al retirar dinero de la cartera de inversión. En ese momento ya no basta con fijarse en la rentabilidad media obtenida a largo plazo. También importa cuándo se producen los años buenos y los años malos.

Para que lo entiendas mejor, una caída importante al comienzo de la jubilación reduce el valor de la cartera justo cuando necesitas empezar a sacar dinero de ella. Si para mantener tus ingresos tienes que vender inversiones después de esa caída, quedará menos capital invertido para beneficiarse de una futura recuperación de los mercados.

Esta es precisamente la diferencia respecto al riesgo normal de mercado. Una caída siempre reduce temporalmente el valor de una cartera, pero el riesgo de secuencia combina esa caída con las retiradas de dinero que realizas para financiar tus gastos. A modo de ejemplo, si el mercado cae un 10% y tú, además retiras un 3% del dinero porque con la pensión no te da, estás amplificando el efecto de esa caída.

Por qué importa mucho más cuando empiezas a retirar dinero

Este riesgo existe siempre, pero mientras estás construyendo tu patrimonio y libertad financiera, lo habitual es ahorrar e invertir todos los meses.

En esta fase de acumulación, una caída del mercado te permite comprar más barato un activo que después esperas que suba de precio. Vamos, como ir de rebajas. Además, como no necesitas vender, tienes tiempo para esperar a que los mercados se recuperen.

🏖 La situación cambia cuando llegas a la jubilación o empiezas a vivir de tus inversiones. Las aportaciones dejan paso a las retiradas: el dinero empieza a salir de la cartera para complementar la pensión y pagar tus gastos.

Si una cartera de 300.000 euros cae un 20%, su valor pasa a 240.000 euros. Si además necesitas retirar 12.000 euros para vivir, el capital disponible para aprovechar una eventual recuperación será todavía menor.

Por eso, la rentabilidad media de una cartera no permite saber por sí sola cuánto tiempo durará el dinero. Dos carteras pueden obtener las mismas rentabilidades anualizadas a lo largo de varios años y ofrecer resultados muy diferentes simplemente porque las pérdidas se hayan producido en momentos distintos.

La mejor forma de verlo es con un ejemplo.

Un ejemplo para entender el riesgo de secuencia

Vamos a verlo con dos personas que llegan a la jubilación en exactamente la misma situación:

  • Empiezan con una cartera de 300.000 euros.
  • Retiran 12.000 euros al final de cada año para complementar la pensión.
  • Obtienen exactamente las mismas rentabilidades durante 10 años.
  • La única diferencia es el orden en el que llegan esas rentabilidades.

En la cartera A, los dos peores años llegan nada más jubilarse. En la cartera B sucede justo al revés: empieza con los mejores años y las caídas llegan al final.

AñoRentabilidad cartera ARentabilidad cartera BPatrimonio APatrimonio B
Inicio300.000 €300.000 €
1-20%+20%228.000 €348.000 €
2-10%+18%193.200 €398.640 €
30%+15%181.200 €446.436 €
4+5%+12%178.260 €487.008 €
5+8%+10%185.521 €524.809 €
6+10%+8%187.013 €554.318 €
7+12%+5%197.454 €570.034 €
8+15%0%215.072 €558.034 €
9+18%-10%241.785 €490.231 €
10+20%-20%277.340 €380.544 €

Las dos personas han disfrutado de las mismas subidas y sufrido las mismas caídas. También han retirado exactamente 120.000 euros durante esos diez años.

Sin embargo, al terminar el periodo una conserva cerca de 277.000 euros y la otra supera los 380.000 euros. Hay más de 103.000 euros de diferencia únicamente por el momento en el que se produjeron las pérdidas.

El motivo es que la primera persona tuvo que empezar a retirar dinero al tiempo que sufría dos caídas importantes. Tras los dos primeros años, su patrimonio ya había bajado de 300.000 a 193.200 euros, mientras que la segunda persona tenía cerca de 398.640 euros.

A partir de ahí, aunque lleguen buenos años para ambas, la primera cartera tiene mucho menos dinero trabajando y cada subida se aplica sobre una base menor. Aunque se recupera, no tiene el mismo efecto porque parte del patrimonio ya se ha retirado.

Este ejemplo simplifica la realidad porque no tiene en cuenta inflación, impuestos, costes ni cambios en las necesidades de gasto. Aun así, permite ver por qué el orden de las rentabilidades puede ser determinante cuando estás retirando dinero de una cartera.

Por qué los primeros años de jubilación son especialmente importantes

El ejemplo anterior muestra por qué una mala secuencia al principio puede marcar el resto de la jubilación. Morningstar ha intentado medir hasta qué punto ocurre esto en la práctica mediante simulaciones.

En su informe The State of Retirement Income: 2025, Morningstar analiza precisamente los escenarios más expuestos al riesgo de secuencia: jubilados con una cartera formada íntegramente por acciones y retiradas periódicas durante un horizonte de 30 años.

📊 El resultado más llamativo es que, entre las simulaciones en las que el jubilado terminó agotando su patrimonio antes de esos 30 años, casi el 70% había sufrido pérdidas durante los primeros cinco años de jubilación.

Momento% de simulaciones fallidas que habían sufrido pérdidas
Año 147,4%
Año 254,6%
Año 359,8%
Año 458,8%
Año 569,1%

📊 El estudio también analiza el problema desde el sentido contrario: qué ocurre cuando los primeros años son buenos. En las carteras que llegaron al final del quinto año con ganancias, la probabilidad posterior de quedarse sin dinero durante el resto de la jubilación se reducía a alrededor del 4%. Incluso terminar con ganancias el primer año reducía a la mitad el riesgo de fracaso posterior.

☝️ Eso no significa que superar los primeros cinco años con beneficios sea garantía de que el dinero vaya a durar porque una caída muy fuerte después también puede afectar al plan. Sin embargo, sí que nos dice que las pérdidas al comienzo tienen un impacto desproporcionado porque dejan menos capital para aprovechar las subidas que puedan llegar después.

Morningstar también señala que una mayor volatilidad aumenta esta exposición. En otras palabras, que este efecto es más acusado si inviertes solo en renta variable o en una cartera poco diversificada. Por eso, en sus simulaciones, las carteras más equilibradas y con menos riesgo soportaban mejor las retiradas que una cartera formada únicamente por renta variable.

La conclusión práctica es que los primeros años de jubilación forman una etapa especialmente sensible. Si una parte importante de tus gastos depende de vender inversiones, una mala evolución del mercado en ese periodo puede condicionar durante muchos años cuánto patrimonio te queda disponible.

El riesgo de secuencia no afecta igual a todo el mundo

El riesgo de secuencia existe para cualquiera que empiece a vivir de sus inversiones o recuperar parte de su inversión, pero su impacto depende mucho de cuánto necesites sacar, durante cuánto tiempo y qué otras fuentes de ingresos tengas.

Por ejemplo, una persona que cobra una pensión suficiente para cubrir casi todos sus gastos y solo necesita retirar una pequeña cantidad de sus inversiones tiene más margen que otra cuya jubilación depende en gran medida de vender activos todos los años.

💸 También importa la flexibilidad de tus gastos. Si puedes posponer algún gasto para más adelante o reducir el gasto en un mal año, tendrás más capacidad para evitar retiradas elevadas justo después de una caída. En cambio, cuando prácticamente todo el presupuesto se va en gastos fijos como alimentación, suministros o salud, ese margen es mucho menor.

Otro factor es el tiempo durante el que deberá durar el patrimonio. El riesgo de secuencia tiene todavía más importancia si alcanzas antes la independencia financiera y decides vivir de tus inversiones, porque tendrás potencialmente más años de retiradas por delante.

La composición de la cartera también influye. Cuanto más volátil sea, mayores pueden ser las caídas que coincidan con los primeros años de retirada. Eso no significa que al jubilarte debas eliminar la renta variable, porque seguirás necesitando crecimiento para combatir la inflación y financiar una jubilación que puede durar décadas. Por eso suele recomendarse reducir el riesgo de tus inversiones al jubilarte.

El riesgo de secuencia no afecta igual a todo el mundo

El riesgo de secuencia existe para cualquiera que empiece a retirar dinero de sus inversiones, pero su impacto depende mucho de cuánto necesites sacar, durante cuánto tiempo y qué otras fuentes de ingresos tengas.

Por ejemplo, una persona que cobra una pensión suficiente para cubrir casi todos sus gastos y solo necesita retirar una pequeña cantidad de sus inversiones tiene más margen que otra cuya jubilación depende en gran medida de vender activos todos los años.

💸 También importa la flexibilidad de tus gastos. Si puedes posponer algún gasto para más adelante o reducir el gasto en un mal año, tendrás más capacidad para evitar retiradas elevadas justo después de una caída. En cambio, cuando prácticamente todo el presupuesto se va en gastos fijos como alimentación, suministros o salud, ese margen es mucho menor.

Otro factor es el tiempo durante el que deberá durar el patrimonio. El riesgo de secuencia tiene todavía más importancia si alcanzas antes la independencia financiera y decides vivir de tus inversiones, porque tendrás potencialmente más años de retiradas por delante.

La composición de la cartera también influye. Cuanto más volátil sea, mayores pueden ser las caídas que coincidan con los primeros años de retirada. Eso no significa que al jubilarte debas eliminar la renta variable, porque seguirás necesitando crecimiento para combatir la inflación y financiar una jubilación que puede durar décadas. Por eso suele recomendarse reducir el riesgo de tus inversiones al jubilarte.

En resumen, estarás más expuesto al riesgo de secuencia cuanto más dependas de la cartera para vivir, menos margen tengas para ajustar las retiradas, más tiempo necesites que dure tu patrimonio y mayor sea el riesgo asumido en la cartera.

Cómo reducir el riesgo de secuencia de retornos

No puedes saber si los mercados caerán justo después de jubilarte. Lo que sí puedes hacer es organizar tu patrimonio para reducir la necesidad de vender inversiones con pérdidas si llega una mala racha en esos primeros años.

Mantener una parte del dinero fuera de los activos más volátiles

Una de las formas de hacerlo es disponer de liquidez en la jubilación o de inversiones menos volátiles desde las que puedas obtener el dinero para tus gastos cuando la bolsa cae.

Este colchón de liquidez cumple una función diferente al fondo de emergencia: sirve para que no todo el dinero que puedas necesitar a corto plazo dependa de lo que haga el mercado. Es la misma lógica que utilizamos al dividir el patrimonio en diferentes bloques según cuándo vas a necesitar el dinero.

Por ejemplo, puedes reservar hasta dos años de gastos en un producto más conservador como fondos monetarios para usarlo precisamente en esos años de caídas.

Diversificar la cartera

La diversificación también ayuda a reducir el impacto de una mala secuencia. Si todo tu patrimonio está concentrado en renta variable y esta cae un 25%, tendrás pocas alternativas si necesitas sacar dinero en ese momento.

Una cartera diversificada, con activos que no se comporten siempre de la misma forma, será más estable en momentos de caídas. Además, puede darte más opciones para obtener liquidez sin tener que vender precisamente aquello que más ha caído.

Aquí entran tanto la renta variable y la renta fija como otros activos que puedan cumplir funciones diferentes dentro de la cartera. La combinación concreta dependerá de tu horizonte, tus necesidades de ingresos y el riesgo que estés dispuesto a asumir.

Coordinar las retiradas con el rebalanceo de la cartera

Otra opción es utilizar las propias retiradas para reequilibrar la cartera.

Imagina que empiezas con un 50% en renta variable y un 50% en renta fija y, después de una caída de la bolsa, ese reparto pasa a ser 40%-60%. Si necesitas sacar dinero, hacerlo primero de la parte que ahora pesa más puede ayudarte a acercarte otra vez al reparto previsto sin vender los activos que más han bajado.

Esto no elimina el riesgo de secuencia, pero evita que las retiradas se hagan automáticamente de los mismos activos independientemente de lo que haya ocurrido en el mercado.

Tener margen para ajustar temporalmente los gastos

Como vimos antes, cuanto más flexible sea tu presupuesto, mayor capacidad tendrás para reaccionar ante un mal año.

Posponer un viaje, una reforma u otro gasto prescindible puede permitirte retirar menos dinero de la cartera después de una caída y darle más margen para recuperarse.

Morningstar señala que las estrategias de retirada flexibles pueden mejorar la sostenibilidad del patrimonio porque permiten adaptar el nivel de gasto a la evolución de la cartera. La contrapartida es que necesitas aceptar que el dinero disponible para gastar pueda variar de unos años a otros.

Crear otras fuentes de ingresos

Por último, la pensión pública, alquileres u otros ingresos recurrentes pueden reducir la parte de tus gastos que depende directamente de las inversiones.

Cuantos más gastos puedas cubrir sin recurrir a la cartera durante una caída, más margen tendrás para decidir cuándo y qué activos vender.

Riesgo de secuencia, inflación y longevidad: no son lo mismo

El riesgo de secuencia es solo uno de los problemas que hay que tener en cuenta al planificar la jubilación. Conviene distinguirlo de otros dos riesgos que pueden parecer similares, pero que funcionan de forma distinta: la inflación y la longevidad.

➡️ El riesgo de secuencia tiene que ver con el orden en el que llegan las ganancias y pérdidas mientras estás retirando dinero de la cartera. Una mala combinación de caídas y retiradas al principio puede reducir mucho el patrimonio disponible para los años siguientes.

➡️ La inflación, en cambio, afecta a tu poder adquisitivo. Si los precios suben durante años, necesitarás más dinero para mantener el mismo nivel de vida, de modo que tus retiradas pueden aumentar aunque tus gastos reales no hayan cambiado.

➡️ El riesgo de longevidad aparece cuando necesitas que el patrimonio dure más de lo previsto. Cuantos más años vivas después de jubilarte, más tiempo tendrás que financiar tus gastos y mayor será la exigencia sobre tus ahorros.

Los tres pueden coincidir. Por ejemplo, una caída de los mercados acompañada de inflación elevada al comienzo de la jubilación puede obligarte a retirar más dinero de una cartera que vale menos. Y si además tu horizonte es muy largo, tendrás menos margen para recuperarte de ese daño inicial.

Por eso, una buena planificación financiera de la jubilación no debería centrarse solo en cuánto esperas ganar con tus inversiones, sino también en cómo respondería tu patrimonio ante varios escenarios desfavorables.

El riesgo de secuencia de retornos demuestra que, durante la jubilación, no importa solo cuánto rentabiliza una cartera, sino también cuándo llegan las pérdidas y cuánto dinero necesitas retirar mientras tanto.

No puedes controlar el orden de las rentabilidades, pero sí puedes preparar tu patrimonio para depender menos de vender inversiones en los peores momentos. Tener liquidez, diversificar, coordinar las retiradas con el rebalanceo y mantener cierto margen en los gastos puede ayudarte a reducir el impacto de una mala secuencia.

En definitiva, cuanto más preparada esté tu estrategia para soportar unos primeros años complicados, menos dependerá tu jubilación de que los mercados se comporten bien justo cuando empiezas a necesitar el dinero.

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Mi nombre es Luis Pita y mi libertad financiera es de 14 años. Es decir, si mañana dejase mi empleo, podría mantener el mismo nivel de vida sin trabajar hasta 2040.

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