Una rentabilidad anualizada del 15% suena muy bien. Esa es la promesa del capital privado y la rentabilidad que los mejores fondos private equity han acumulado a largo plazo, lo que le coloca como el activo más rentable del ranking de productos de inversión a largo plazo.

Sin embargo, este gran rendimiento no llega libre de riesgos. El private equity tiene una serie de peligros que no siempre se explican de forma adecuada y que es importante que entiendas antes de lanzarte, especialmente ahora que han surgido opciones para invertir desde 1 €.
ÍNDICE
En qué consiste la inversión el private equity
La inversión en capitales privados se refiere a la compra de acciones y empresas que no cotizan en bolsa. Una empresa de capital privado o private equity se dedica a invertir en activos no cotizados, normalmente empresas ya consolidadas o que atraviesan problemas para mejorar su situación y después venderlas con un beneficio.
Al tratarse de empresas que no cotizan, es prácticamente imposible para el inversor minorista individual acceder a ella, de ahí que existan fondos especializados.
Es habitual confundir el private equity con el venture capital o capital riesgo, especialmente en países con poca tradición inversora como España. La realidad es que ambos se parecen porque invierten en compañías que cotizan en bolsa, pero lo hacen con enfoques distintos.
El private equity se centra en empresas ya creadas y con trayectoria. Busca compañías con margen de mejora o proyectos en problemas que pueda reflotar.
Mientras, el venture capital o capital riesgo invierte normalmente en empresas de nueva creación. Es decir, en start ups que están comenzando y que distan mucho de ser negocios seguros.
Esto hace que la inversión del capital privado sea mayor en cuanto a cantidad, por el tipo de empresa y porque muchas veces compran el 100% de la compañía, y el riesgo menor, porque no invierten en negocios de nueva creación que pueden funcionar o no.
Los riesgos del Private Equity o capital privado
Una vez entiendes el tipo de inversión de la que se trata, es más fácil ver cuáles son los riesgos asociados a la inversión en capital privado. Esos que te cuenta, pero solo a medias y que aquí te voy a descubrir al completo.
Inversión inicial elevada
En España, la inversión mínima en fondos de capital riesgo es de 10.000 €. Esto quiere decir que necesitarás esa cantidad como punto de partida para empezar a invertir en un fondo de private equity.
Si pensamos que la recomendación general es no destinar más de un 10% de tus inversiones a este tipo de fondos, vemos cómo no es algo para todo el mundo.
☝️ Sin embargo, Trade Republic ha lanzado recientemente la opción de invertir en Private Equity desde 1 € aprovechando una nueva normativa europea. En este punto me gustaría dejar clara una cosa: que ahora sea más asequible invertir en capital privado no quiere decir que sea una buena opción para todo el mundo.
Sí, invertir en lo que se considera una inversión para ricos suena muy bien, pero hacerlo sin tener muy claro lo que implica es una receta para el desastre. Por eso, sigue leyendo antes de tomar una decisión.
Liquidez reducida
Esta es una de las principales características de los fondos de private equity y de la inversión en capitales privados.
No solo es que vender tus participaciones no sea sencillo al no haber un mercado regulado y líquido donde hacerlo. ¡Es que este modelo de inversión está pensado para bloquear tu dinero durante periodos de entre 5 y 10 años! De hecho, es algo que ya te advierten antes de empezar y que tiene todo el sentido.
Piensa que estás invirtiendo en proyectos que hay que reflotar o mejorar antes de vender para sacar rentabilidad y eso requiere tiempo.
De hecho, un fondo de private equity no funciona como un fondo normal. Típicamente te comprometes a invertir una cantidad de dinero, pero no lo haces de golpe. El fondo te irá pidiendo que aportes el capital comprometido según vayan encontrando oportunidades de negocio.
Después, conforme vayan desinvirtiendo en esas oportunidades, te irán retornando el dinero. Esto no suele suceder hasta, por lo menos, el quinto año de inversión en el mejor de los casos.
De nuevo, la propuesta de Private Equity de Trade Republic ha cambiado un poco las reglas del juego, porque en teoría ofrece una mayor liquidez, de forma que se pueda entrar y salir del capital en cualquier momento.
Menor transparencia de precios
Con una acción cotizada o un fondo de inversión al uso, siempre vas a saber cuál es el valor de tus participaciones. El propio mercado se encarga de actualizar diariamente esa cifra.
Con los fondos de capital privado no ocurre lo mismo. Como las empresas en las que invierten no cotizan en bolsa, su precio no se actualiza a diario. Es más, en realidad ni siquiera se actualiza mensual ni anualmente.
Para conocer el precio de una empresa de este tipo, se hacen auditorías, pero hasta que no se intenta vender de verdad o llega una nueva ronda de inversión, como ocurre con las start ups, es imposible saber el precio real.
Piensa que esto es como vender una casa o una obra de arte. Puedes tener una idea aproximada, pero hasta que no vendes, no tienes información real. Y eso, que puede parece que no es importante, va a dificultar hacer un seguimiento de tu patrimonio neto.
🙋♂️ Aquí te cuento cómo calcular tu patrimonio neto.
Riesgo elevado
Invertir tiene riesgos, no importa el activo que sea. En el caso del capital privado, estos riesgos son bastante elevados.
Hay muchas cosas que pueden salir mal, desde el plan de negocio del fondo de private equity hasta una rebelión dentro de la empresa si es familiar pasando porque el mercado no termine de ver los cambios o que los gestores que ponga el fondo no se adapten a la compañía.
Sin llegar al punto de las start ups, aquí también hay muchos proyectos que no funcionan o que tardan más de lo esperado en despegar y puedes verte atrapado durante más de 10 años.
Comisiones elevadas
Vaya por delante que pagar comisiones altas no es ni malo ni bueno en sí mismo, siempre que el rendimiento de la inversión lo justifique, algo que no siempre ocurre en el mundo de la inversión.
El mejor ejemplo son los fondos de gestión activa, que tienen comisiones más elevadas que los fondos indexados y que a largo plazo normalmente no consiguen superar el rendimiento del índice. Y eso, lógicamente, no tiene ningún sentido.
En el caso de los fondos de private equity, las comisiones son elevadas por una razón muy sencilla: requiere un enorme trabajo el analizar empresas no cotizadas primero y aumentar su valor, después. Esto incluye equipos de analistas de empresas, pero también de gestores capaces de pilotar la nave hasta el momento de la desinversión.
¿Es una buena idea invertir en private equity?
Como siempre, no hay una respuesta universal sobre dónde es mejor invertir tu dinero, sino más bien una que encaje contigo como inversor. Y eso depende de tus objetivos, situación financiera y perfil.
La inversión en capital privado no es diferente. Tiene sus ventajas, como la rentabilidad, pero también hay peligros ocultos del capital privado que no debes perder de vista, especialmente los que tienen que ver con la falta de liquidez.
