Imagina que hubieses invertido en Apple cuando Steve Jobs y Steve Wozniak empezaron en el garaje de su casa o cuando Blockbuster rechazó comprar Netflix. Habrías multiplicado tu inversión por más de doble dígito.
Ese es el atractivo de la inversión en venture capital o capital riesgo. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y ese activo de inversión tiene también sus sombras, que necesitas conocer.
ÍNDICE
Qué es el capital riesgo en realidad
El capital riesgo es un activo de inversión que se centra en invertir en empresas de nueva creación durante sus primeras etapas de vida.
Es decir, inviertes en empresas que han puesto su negocio en marcha hace poco esperando poder multiplicar la inversión cuando den el pelotazo y salgan a bolsa.
Si todo va bien, puede ser una inversión de lo más rentable, pero antes de lanzarte es importante que conozcas los riesgos.
Ventajas de invertir en venture capital
Los puntos fuertes de este modelo de inversión son los siguientes:
Potencial de rentabilidad
Este es, sin duda, el principal atractivo del capital riesgo. ¿Y si aciertas con el próximo Google? Solo la posibilidad de hacerlo ya merece la pena el riesgo para muchos.
Evidentemente, no todas las start ups se convertirán en Google, pero muchas sí que multiplicarán su valoración y se convertirán en buenos negocios.
Deducciones fiscales
La mayor deducción de la renta es la deducción por inversión en start ups, que permite desgravar hasta un 50% del capital invertido en empresas de nueva creación sobre una base de 100.000 €.
A efectos prácticos, esto implica desgravar hasta 50.000 € en el IRPF. Eso sí para poder acceder a ella es necesario que la empresa tenga menos de 3 años de vida y mantener la inversión durante al menos 3 años.
Además, no todos los modelos inversores permiten desgravar. Determinadas fórmulas de inversión, como hacerlo a través de fondos de inversión no siempre te permitirán deducir.
Cada vez es más accesible
Esto puede ser una ventaja o una desventaja, según se mire. La única realidad es que cada vez es más fácil invertir en este tipo de empresas por menos dinero.
Desde plataformas de crowdfunding hasta fondos especializados, pasando por plataformas especialistas en empresas de nueva creación, hay varias fórmulas para invertir en start ups con poco capital de partida.
En el caso de los fondos de inversión, el capital mínimo que hace falta para invertir no es precisamente limitado. La ley fija una inversión mínima de 10.000 € para inversores minoristas.
Además, tampoco se recomienda dedicar más de un 10% del capital a la inversión en venture capital.
Contacto con el ecosistema emprendedor
Una de las ventajas del venture capital es que te mantiene en contacto con el mundo del emprendimiento y nuevas ideas de negocio.
Algunas start ups están encantadas de recibir a sus pequeños accionistas en sus oficinas e incluso organizar eventos de networking con ellos.
Desventajas de invertir en venture capital
La mayoría de las desventajas de la inversión en capital riesgo están relacionadas con el propio activo: las empresas de nueva creación.
Elevado riesgo de pérdida
Es algo inherente a la inversión. Invertir implica asumir riesgos siempre, independientemente del activo, pero hay unos más arriesgados que otros.
En el caso de las start ups el riesgo es muy elevado. Un 60% de los nuevos negocios cierran antes de los 5 años de vida y si eso pasa, perderías el 100% de la inversión.
A esto se suman un porcentaje enorme de empresas que se quedan en negocios que funcionan, pero que nunca terminan de despegar y con la que solo recuperarás la inversión en el mejor de los casos.
Aunque hablemos de recuperar el capital inicial, nos referimos a recuperar el nominal de la inversión. Es decir, lo que invertiste, cuyo valor será mucho menor por el paso de la inflación. —FIN DE CAJA
Falta de liquidez
Las start up no cotizan en bolsa y vender tus participaciones cuando quieras puede resultar misión imposible.
Y es que, para poder hacerlo necesitarás dar con un comprador que quiera tus acciones.
Falta de información sobre el valor de tus participaciones
Con un activo cotizado, conoces el valor exacto de tu inversión y puedes ver su evolución en bolsa. El propio mercado se encarga de establecerlo a través de la oferta y demanda que, en teoría, se basa en los análisis de millones de inversores.
Con el capital riesgo no ocurre lo mismo. Como son activos que no cotizan, no existe ese sistema de análisis y fijación de precios y no es fácil conocer el su valoración real.
Para que lo entiendas mejor, intenta poner precio o valor a cualquier pequeña empresa. ¿Crees que es fácil de hacer? En absoluto. Esa valoración se conoce normalmente a través de las rondas de financiación, cuando nuevos inversores compran acciones y es necesario hacer una auditoría para averiguarlo.
Esto, como es lógico, también supondrá un problema a la hora de vender tus participaciones a un precio adecuado.
Riesgo de dilución
Si has invertido de forma directa, cada nueva ronda de financiación con la puesta en el mercado de nuevas acciones, diluirá la participación que tienes en la empresa.
Si quieres mantener tu porcentaje de titularidad, tendrás que comprar más.
Resumen: ¿Es una buena idea invertir en start ups?
Pues la verdad es que todo depende de tu situación y patrimonio. El venture capital no aparece dentro del ranking de mejores productos para invertir a largo plazo y no es casualidad.
Es un producto poco líquido, escasamente diversificado y de alto riesgo. Puede tener cabido dentro de tus inversiones, pero solo con un porcentaje muy limitado.
