“Es un gran error pensar que los niños aprenderán a manejar sus finanzas cuando sean adultos”

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Juana León gestiona uno de los proyectos más interesantes y peculiares a los que hemos tenido acceso en los últimos meses. A través de Aprender Cuenta enseña a los niños a relacionarse con el dinero y adquirir habilidades emprendedoras. Hablamos con ella para que nos cuente su visión sobre el ahorro, la gestión financiera y la crianza.

Para empezar, cuéntanos un poco quién eres

Yo soy una persona apasionada de las finanzas desde que tengo uso de razón, he tenido la gran suerte de recibir educación financiera en mi casa desde pequeña. Mis padres han sido siempre emprendedores, mis hermanos son emprendedores, en casa siempre se nos ha transmitido esta forma de vida. Por ello cuando llegó el momento, con 17 años tuve que dejar mi pequeño pueblo, a mi familia y mis amigos de la infancia y trasladarme a Madrid siguiendo mi sueño. Al tiempo que iba a la universidad a estudiar ADE comencé a formarme en desarrollo personal y a implicarme de forma voluntaria en proyectos educativos con niños.

Me encanta aprender, no he parado de formarme nunca, para mí es una forma de vida. Además de ser una gran autodidacta, cada año marco en mi agenda otras formaciones. Trabajé varios años como responsable del departamento financiero en una multinacional hasta que decidí que era el momento de poner en marcha mi proyecto emprendedor. Y actualmente compagino mi trabajo con el cuidado de mis hijos pequeños.

¿Cómo surge la idea de crear Aprender Cuenta y cuál es su objetivo?

La verdad es que yo llevaba bastante tiempo, sobre todo en la época más fuerte de la crisis, observando que muchas personas carecían de cultura financiera y estaban metidas en unos líos tremendos. Además cada vez que hablaba con alguien sobre sus líos no eran conscientes de que quizás también ellos mismos tuvieran algo de responsabilidad al haber tomado decisiones erróneas y no sólo su situación era consecuencia de factores externos, como pensaban. También me di cuenta de que no era una cuestión de mayor o menor educación, porque personas muy bien formadas no tenían ni idea de manejar su dinero.

Pero el punto de inflexión fue un día con un montón de gente en un parque mientras estaba con mis hijos, les conté a varios la anécdota que me había ocurrido con uno de mis hijos. Tenía entonces 4 años y quería ir al zoo y ya habíamos estado el sábado anterior. Le expliqué cuanto costaba y que no era buena idea gastar el dinero otra vez, mejor lo ahorrábamos y volvíamos. Al rato llegó con una nota y un número de teléfono apuntado. Me dijo “mamá, no tenemos que esperar, ha salido en la tele que si llamas a este teléfono te dan dinero y lo devuelves cuando quieres” Pues cual fue mi sorpresa al contar la anécdota que varios de los presentes pensaban como mi hijo, que aquello era tan fácil como llamar, pedir dinero sin más, y devolvías sólo lo que te habían prestado y cómodamente. Me costó menos explicárselo a mi hijo de 4 años que a muchos adultos.

Me fui a casa pensando que como era posible que una educación tan importante en el bienestar de las personas como la educación financiera no se enseñara. Me di cuenta también que este tipo de educación está muy ligada a la educación emocional y en valores y que además era mejor adquirirla desde niños. Y vaya, yo era una apasionada y llevaba más de 20 años formándome en finanzas, desarrollo personal y educación. Junté mis tres grandes pasiones y mis ganas de ayudar a mejorar la cultura financiera de las personas y nació Aprender Cuenta.

El objetivo de Aprender Cuenta es beneficiar, a través de la educación financiera y el emprendimiento, a los niños y niñas para que puedan disfrutar de vidas más felices y significativas tanto en su etapa de niños como en la de adultos.  Enseñamos conceptos asociados a valores y comportamientos para ofrecerles mejores oportunidades de futuro y calidad de vida.

Juana Leon Aprender Cuenta¿Por qué es importante enseñar finanzas personales a los pequeños?

Es muy importante sobre todo por dos aspectos, el primero porque el futuro económico de los niños depende en gran medida de los hábitos que viven y adquieren desde pequeños. Para mí es un gran error pensar que los niños aprenderán a manejar sus finanzas cuando sean adultos y les toque el momento de valerse por sí mismos. Como te relacionas con el dinero, tus creencias respecto al dinero, tus hábitos, comportamientos y valores vienen, en muchos casos, marcados desde la infancia. Cuanto antes se empiece ¡mejor!

El segundo aspecto es porque los niños ya conviven desde muy pequeños con el dinero, cada vez acceden al consumo antes , tienen un gran peso en la cesta de la compra familiar, además están muy expuestos a publicidad dirigida especialmente a ellos y son muy sensibles a consumir. Es importante que adquieran buenos hábitos de consumo y que administren su dinero de forma inteligente desde bien pequeños.

¿Cómo suelen reaccionar los niños cuando se les habla de dinero?

Los niños conviven con el dinero a diario y les encanta. Realmente la acogida de los niños siempre ha sido muy positiva. A ellos les encanta aprender cosas reales, que les van a servir de verdad para el futuro. ¡Siempre quieren aprender más!

¿Cuáles son los tres errores más repetidos por los padres a la hora de enseñar a gestionar el dinero a sus hijos? ¿Qué tres ideas darías a los papás y mamás que quieran que sus hijos gestionen mejor el dinero?

Bajo mi punto de vista estos son los tres errores que se comenten más a menudo.

El primer error que comenten los padres es no predicar con el ejemplo. Yo siempre digo que a un padre no se le ocurriría enseñar a comer fruta a su hijo mientras él se está comiendo un estupendo bollo de chocolate. Pues en educación financiera hay muchas situaciones tan paradójicas como estas. Les decimos que hagan o no hagan cosas mientras nosotros con nuestros hechos practicamos lo contrario.

Cuidado que los niños nos ven, nos escuchan y tienden a modelarnos y les enseñamos comportamientos financieros sin ser conscientes, pero ¿les enseñamos los adecuados?

El consejo que les daría es que ellos mismos se educaran financieramente. Que mejor motivación que intentar mejorar nuestros comportamientos financieros para mejorar los de nuestros hijos. Nosotros hacemos seminarios donde juntamos a padres e hijos, aprenden juntos y es una experiencia estupenda.

El segundo error es que les transmiten la teoría pero no les implican en la práctica. La mejor forma de aprender a usar las herramientas es con la práctica. En educación financiera el conocimiento sin acción no produce resultados, las finanzas no sólo es una cuestión de SABER, sino de SABER HACER. Claro que hay que aprender toda la teoría, pero es fundamental llevar el conocimiento a la práctica para que dé resultados.

No conozco a ningún padre que haya enseñado a su hijo a montar en bicicleta sin bicicleta. Sin embargo muchos padres quieren enseñar a sus hijos el manejo adecuado del dinero sin que hagan un uso del dinero.

El consejo que les doy es que enseñen a través de la experiencia y aprovechen situaciones familiares cotidianas para que los niños aprendan. Hablar y tratar el tema del dinero con naturalidad, implicarles en temas financieros, comprar juntos, planificar viajes o proyectos en familia que lleven implícito dinero, hacer planes sin coste, analizar la publicidad y el marketing de los productos juntos, preparar un presupuesto, por ejemplo.

Es fundamental que los niños aprendan a relacionarse con la herramienta de forma natural y conozcan todo del juego del dinero: aprendan a ganarlo, a administrarlo, a gastarlo, a ahorrarlo, compartirlo e invertirlo, todo ello de forma ética y responsable para mejorar su bienestar personal y el de la sociedad en general.

El tercer error que cometen muchos padres es dar a los niños y niñas todo lo que piden sin más.

Lo que realmente marca la diferencia entre tener problemas con el dinero o no tenerlos es administrar adecuadamente el dinero que tenemos. Esta enseñanza es fundamental. Los niños deben aprender que el dinero es limitado y por tanto es limitado lo que puedes tener, que hay que elegir cosas y descartar otras. Tienen que adquirir buenos hábitos de consumo.

Si a un niño le damos todo lo que pide le estamos enseñando a NO valorar lo que tiene, a NO saber posponer las gratificaciones, a conseguirlo todo sin esfuerzo, a que las cosas caen del cielo sin más. Les alejamos de la realidad.

El consejo que les doy es que eduquen a sus hijos en el consumo responsable. Si enseñamos a los niños el hábito de no gastar más de lo que tienen y a ser feliz con lo que tienen y no con lo que desean les estamos regalando una de las mejores lecciones de su vida.

¿A partir de qué edad se debe empezar a hablar de dinero a los niños? ¿Y a darles paga?

A partir de los 4 o 5 años está fenomenal, los niños nos sorprenden con su gran capacidad de aprendizaje.

Se puede empezar con historias de animales ahorradores, mostrándoles trabajos y trabajadores en la calle, fabricando huchas con materiales reciclados , dejándoles pagar cuando se compren un helado, explicándole como se obtiene el dinero en casa e incluso llevarlo de visita a los trabajos de los familiares, enseñándoles a ahorrar recursos y dinero con pequeños gestos como apagar la TV si no la están viendo, cerrar el grifo del agua.., llevarlo de compras y que perciba el dinero como un método de intercambio, animándoles a vender y también compartir juguetes o ropa que ya no utilizan , jugando a las tiendas..….etc.

Cada ámbito familiar es distinto, pero a partir de los 5 años ya pueden recibir su primera paga porque están preparados para administrarla correctamente.

Hablando de la paga ¿Apuestas siempre por dar una asignación o hay otras formas de que aprendan a relacionarse con el dinero?

Muchos niños si no fuera por la paga no tendrían dinero y para que un niño aprenda la importancia de gestionar bien su dinero y ser responsables necesitan tener la experiencia de manejar dinero. La paga no debe ser dar dinero sin más, es importante que vaya asociada a alguna tarea para que el niño tome conciencia del valor del trabajo, del valor de las cosas y del esfuerzo.

Pero yo siempre apuesto también por enseñar a los niños a “generar por sí mismos ingresos” a “crearse formas de ganar dinero” para que crezcan con la idea de que son ellos los que deben tener las riendas de su economía y no tengan dependencia de otras personas recibiendo dinero únicamente. El niño que aprende desde pequeño a generar sus propios recursos será más fácil que tenga éxito financiero.

En Aprender Cuenta también enseñáis a los niños a emprender ¿Es verdad que todos tenemos un pequeño emprender dentro cuando somos niños?

Para mí emprender significa pensar, soñar, generar ideas, ser creativo, innovar, planificar y poner en marcha emocionantes proyectos y de eso los niños son los que más saben sin duda alguna. Los niños son emprendedores por naturaleza.

¿Cómo se puede fomentar ese espíritu emprendedor? ¿Hay que hacerlo a toda costa?

Todos los niños tienen un gran potencial, para mí lo principal es ofrecerles la confianza y el amor para que puedan desarrollar felizmente todo su potencial. Ayudarles a reconocer sus cualidades, sus fortalezas, sus talentos, todas sus cosas buenas, a valorarse y quererse mucho para que tengan confianza en sí mismos y en sus posibilidades. Un niño con buena autoestima está más seguro de las decisiones que toma y sienten la fuerza para alcanzar cualquier reto que se proponga.

Los niños también de forma innata son creativos, imaginativos, curiosos, exploran, elaboran ideas propias, experimentan, innovan, sueñan, se trata entonces de no anular esta capacidad innata y ofrecerles espacios donde poder desarrollarse. Para mí lo mejor es dejarles tiempo para jugar libremente y también jugar con otros niños para desarrollar habilidades sociales.

Ofrezcámosles también momentos en los que puedan tomar la iniciativa, que aprendan a decidir por sí mismos, fomentemos su autonomía.

Animarles a idear, planificar, organizar y llevar a cabo proyectos adaptados a su edad para asumir roles de liderazgo, para que disfruten afrontando desafíos, que establezcan objetivos o metas y trabajen y se motiven hasta conseguirlos, que sean responsables, perseverantes y sobre todo que se diviertan mucho. Proyectos como organizar su fiesta de cumpleaños, un fin de semana en familia, reinventar o transformar algo en casa, un montaje fotográfico o en video de un momento especial…

El talento emprendedor hace referencia al desarrollo de capacidades personales. Estas capacidades no solo están reservadas para la vida laboral, no solo son útiles si vas a emprender tu propio proyecto profesional, van mucho más allá y son necesarias en cualquier contexto de la vida y para cualquier persona. Todas las personas a lo largo de nuestras vidas abordamos multitud de proyectos ya sean personales o profesionales de distinta índole, por ello yo creo que siempre es buena idea desarrollar competencias que nos capaciten para hacer frente a estas situaciones de la mejor forma posible.

En línea con la entrevista a Juana, desde Preahorro.com te recomendamos estos dos artículos sobre educación financiera enfocada a los más pequeños:

Cómo convertir a tu hijo en un ahorrar

Seis claves para que tu hijo sea libre financieramente

 

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¿Y AHORA, QUÉ DEBERÍAS HACER?

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One Comment on ““Es un gran error pensar que los niños aprenderán a manejar sus finanzas cuando sean adultos””

  1. El concepto más interesante que leí sobre educar financieramente a tus hijos era enseñarles que la vida ES UN INTERCAMBIO.

    Que tú das algo (dinero) a cambio de algo (producto o servicio).

    Y el dinero, consecuentemente, se obtiene al dar algo a cambio (producto o servicio).

    La sencillez del concepto me hizo reflexionar y ahora lo utilizo siempre con mis hijos.

    Cuando piden algo siempre les pregunto qué me dan ellos a cambio.

    Para que vean que esto es DAR Y RECIBIR, no sólo RECIBIR.

    Así se les enseña a valorar las cosas y el esfuerzo que lleva conseguirlas.

    Un fuerte abrazo,
    Pablo

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