Los tres pasos para tomarte un año sabático

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¿Te saben a poco las vacaciones? ¿Nunca te da tiempo a hacer lo que quieres? Lo mismo necesitas ir un paso más allá y tomarte un año sabático.

Imagínate, 365 días por delante a tu disposición para lo que tú quieras: dar la vuelta al mundo, pasar más tiempo con tu familia, montar tu empresa, cuidad de tu niño recién nacido, estudiar un máster… Hay un mundo de posibilidades y sólo tú sabes cuál es la que de verdad te llena. Es más, seguro que ahora estás pensando en ella.

Puedes conseguir que ese año sabático deje de formar parte de tus sueños y se convierta en una realidad tangible. Sólo tienes que conocer el camino para conseguirlo. Aquí te explicamos cómo hacerlo realidad:

Paso 1: Haz que tu sueño sea real

Lo primero que debes hacer es poner fecha a tu año sabático y apuntarla en un papel. Ese simple gesto va a hacer que deje de ser un sueño abstracto y se convierta en un objetivo real, con su propio deadline. Pon ese papel bien visible en tu casa y eso te animará a perseguir tu objetivo durante el camino.

El 70% de las personas que se fija una fecha concreta para empezar su año sabático consigue hacer realidad su sueño. Quienes no lo hacen tienen muchas menos posibilidades de éxito. Al poner una fecha, sé cauto y piensa cuánto dinero vas a necesitar. Empieza por averiguar aquí tu punto de partida y sigue leyendo para ver cómo juntar ese dinero.

año de vacaciones con libertad financiera

Paso 2: Crea tu colchón financiero

El segundo paso es crear un colchón de seguridad financiera para tu año sabático. En otras palabras, acumular el dinero que vas a necesitar para tomarte un año libre para viajar o para lo que tú quieras. No contar con esa seguridad económica es lo que impide a muchas personas lanzarse a esta aventura y a muchas otras.

Como punto de partida deberías juntar por lo menos una cantidad que cubra tus gastos durante esos 12 meses, aunque lo ideal es que crees un colchón por el total que has ganado en el último año. Si piensas viajar, calcula el coste del viaje y súmale un 20% más por si acaso. De hecho, es recomendable que vayas un poco más allá en tu ahorro y que tu colchón financiero cubra los primeros pasos de tu vuelta.

Ahora que ya sabes cuánto necesitas, queda lo más importante, el cómo conseguirlo. Aquí te explicamos cómo crear este colchón en poco tiempo y sin esfuerzo.

Paso 3: Aprovecha al máximo tu año sabático

Si has llegado hasta aquí cumpliendo con todos los pasos has hecho lo más importante ¡Ya estás en marcha! ¡Enhorabuena!

Ahora sólo tienes que aprovechar al máximo esos doce meses, tanto desde el punto de vista profesional como personal.

En el primero de los casos puedes hacerlo empezando a prepararte para la vuelta.

Seguro que ahora te estás preguntando por qué pensar en el regreso si todavía ni siquiera has disfrutado de tus 12 meses de libertad. La respuesta es muy sencilla, seguro que querrás sacar partido profesional a tu año sabático. ¿No sería ideal tomarte un año libre y que a la vuelta seas un profesional más codiciad? De nuevo puedes hacerlo si tienes claro cómo.

Descubre aquí qué hacer para no preocuparte nunca más por tu jubilación.

Empieza por pedir una excedencia en tu empresa. No te despidas de tu trabajo, simplemente diles que necesitas un tiempo libre. Con la excedencia no te aseguras tu puesto de trabajo a la vuelta, pero sí una posición preferente para cubrir futuras bajas. Para que lo entiendas mejor, si la empresa contrata a alguien para suplirte y tu puesto está ocupado, deberán contratarte a ti en cuanto surja una vacante.

El Estatuto de los Trabajadores recoge el derecho a solicitar la excedencia laboral voluntaria después de un año en la empresa siempre que no se haya pedido otra en los 4 años anteriores. La compañía está obligada a concederla siempre que se cumplan estas condiciones y en principio ni siquiera será necesario indicar el motivo de la misma.

Para pedir la excedencia bastará con enviar un escrito a la compresa solicitándola e indicando las fechas en las que disfrutarás de ella. Así de fácil.

Además hay casos especiales como la excedencia por maternidad, regulada en el artículo 46.3 del Estatuto de los Trabajadores y que permite a cualquier empleado, hombre o mujer, pedir la excedencia para cuidar a los hijos menores de tres años. Sólo tendrás que dar un preaviso de 15 días.

Más allá de estas dos situaciones, cada convenio laboral puede establecer cambios y beneficios adicionales. A esto hay que añadir las ventajas que muchas empresas ofrecen a sus empleados. En el ámbito de la consultoría es habitual ofrecer seis meses de excedencia con el puesto de trabajo asegurado a la vuelta por cada cinco años en la empresa, por ejemplo. Las grandes tecnológicas también animan a sus empleados a tomarse periodos de excedencia para emprender e incluso les ayudan con medios para poner en marcha sus ideas de negocio.

Además, hay profesiones como los funcionarios, que cuentan con condiciones especiales que puedes consultar aquí.

Más allá de los trámites legales de la excedencia, la clave es salir de la empresa por la puerta grande, nunca de forma atropellada o de malos modos. Lo ideal es que avises con tiempo de antelación suficiente como para que puedan planificarse para mantener el ritmo de trabajo durante tu año sabático. Del mismo modo, debes de ser sincero en cuanto a los motivos de tu baja. Si quieres emprender tu negocio, no dudes en decirlo, eso hará que ganes puntos por tu capacidad de iniciativa y es posible que incluso recibas apoyos.

Durante tu periodo de excedencia mantén el contacto con jefes y empleados. Doce meses se hacen muy largos y a tu vuelta es fácil que nadie se acuerde de ti. A fin de cuentas, el día a día no tarda en borrar los rastros de antiguos compañeros. Si estás en la ciudad asegúrate de quedar con ellos a comer o a tomar algo después del trabajo por lo menos una vez cada tres meses. Esto ayudará a que tu puesto de trabajo te esté esperando a la vuelta, si es lo que quieres…

Un año da para mucho y en este caso puede marcar un punto de inflexión laboral si sabes aprovecharlo para mejorar tu CV.

Incluso si viajas por el mundo puedes engrosar tu lista de contactos profesionales como turista o aprovechar para crear un blog que narre tu experiencia como hizo Aitor. Esa bitácora hablará de ti como una persona con iniciativa y pondrá en valor tus cualidades de comunicación, que no siempre son fáciles de sacar a la luz.

En cualquier caso, hay una cosa que debes tener clara: el 80% de los que se toma un año sabático cambia durante ese periodo y no ve la vida de la misma forma ni tiene las mismas prioridades. La forma en la que te prepares para el regreso te ayudará a que ese cambio sea más o menos efectivo.

Y para sacar partido personal a tu año sabático, planifícalo con mimo. Empieza por hablar con tres personas que hayan vivido una experiencia similar a la que buscas para preguntarles por sus impresiones y buscar su consejo. Lo importante es que hayan dedicado su año a lo mismo que tú piensas hacer.

En este artículo puedes encontrar ejemplos de madres que aprovecharon su excedencia para disfrutar de sus hijos y en nuestra sección de entrevistas hemos hablado con autores de blogs de viajes que nos cuentan su experiencia y también con una persona que está ahora mismo embarcado en su sueño de tomarse un año sabático para viajar. También encontrarás emprendedores como Marta, cuya experiencia le valió montar su empresa y hacer un montón de contactos profesionales.

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2 Comments on “Los tres pasos para tomarte un año sabático”

  1. Está muy bien lo del año sabático, ahorrando es posible llegar a él. Pero el verdadero problema es el siguiente: si abandonas tu puesto de trabajo y no tienes una causa legal para que te mantengan el puesto (un año sabático no lo es), cuando vuelvas muy probablemente estés en el paro. ¿Y entonces qué haces?

     
    1. mm

      Buenas,
      Para eso existen precisamente las excedencias y la capacidad de cada uno para preparar el regreso… Hay compañías que fomentan estas excedencias y por ley siempre puedes tomártelas sin motivo alguno. Después tu trabajo puede que no esté ahí, pero sí serás el primero de la lista en caso de que surja una vacante.

       

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